El colectivo médico y facultativo de toda España arranca este lunes 27 de abril una nueva semana de huelga nacional, la tercera en lo que va de año, que se extenderá hasta el jueves día 30. La movilización, coordinada por el Comité de Huelga y diversos sindicatos autonómicos como CESM, MC y AMYTS, busca forzar la creación de un Estatuto Marco propio que se desmarque del acuerdo alcanzado entre el Ministerio de Sanidad y los sindicatos de la Mesa del Ámbito.
A pesar de que ambas partes han mantenido cuatro reuniones desde la huelga de marzo, el conflicto se ha recrudecido. La ministra de Sanidad, Mónica García, decidió anular el último encuentro previsto tras acusar a los sindicatos de romper los pactos previos. Por su parte, el Comité de Huelga ha respondido exigiendo su dimisión, criticando lo que consideran una «falta de propuestas reales» y una continua «manipulación del relato» por parte del Ejecutivo.
Uno de los puntos de mayor fricción ha sido el fracaso en la mediación. El Ministerio propuso a la Plataforma de Organizaciones de Pacientes (POP) como intermediario, pero los médicos rechazaron de plano esta figura al considerarla parte afectada. Según el Comité, «cualquier atribución de funciones de mediación o interlocución debe ir acompañada de garantías como la neutralidad efectiva», requisito que, a su juicio, no se cumplía en esta propuesta unilateral.
En el centro de las reivindicaciones se encuentra la exigencia de un ámbito de negociación específico que otorgue autonomía al colectivo. Los facultativos reclaman que su estatus profesional sea acorde a su nivel formativo y responsabilidad clínica, exigiendo además «garantías jurídicas reales y sin dependencia de otras mesas» de negociación generalistas, donde consideran que sus necesidades particulares quedan diluidas.
Las demandas laborales también incluyen puntos clave como la implantación de la jornada de 35 horas, la retribución justa de los excesos de jornada y un modelo de jubilación flexible que reconozca la penosidad del ejercicio médico. El Comité advierte que el texto propuesto actualmente por Sanidad no ofrece la seguridad jurídica necesaria ni compromisos firmes en estas materias fundamentales para la sostenibilidad de la profesión.
La huelga no solo tendrá carácter nacional, sino que coincidirá con paros autonómicos y concentraciones masivas, especialmente el miércoles, día de mayor actividad reivindicativa. Si no se produce un desbloqueo mediante una reunión bilateral, esta protesta será la antesala de otras dos semanas de huelga ya programadas para mayo y junio, manteniendo el pulso por lo que los facultativos definen como una «clasificación profesional justa».