Este miércoles 22 de abril, en vísperas del Día del Libro, llega a las salas de cine Casi todo bien, una comedia romántica dirigida por el tándem Andrés Salmoyraghi y Rafael López Saubidet. La película narra la historia de Hilario (Marcel Borràs), un escritor frustrado cuya visión del mundo cambia al conocer a una musa inesperada. Aunque la cinta nace como «una pequeña oda a las librerías», su premisa central rompe con el tópico de que la cultura intelectual garantiza la bondad personal.
El director Andrés Salmoyraghi explica que el conflicto del protagonista reside en su actitud hacia los demás: «El problema no tiene que ver con leer, sino con lo que hace uno con eso». Para los creadores, la trama despoja al hábito de la lectura de cualquier barniz de privilegio ético, subrayando que «nada te hace mejor o peor persona», a pesar de que el protagonista crea erróneamente que los libros le otorgan una importancia superior al resto de los mortales.
En cuanto al impacto social, el equipo reconoce que, aunque leer no garantiza la virtud individual, sí es una herramienta colectiva valiosa. López Saubidet defiende la diversidad de lecturas, mientras que Salmoyraghi apunta que el acto de leer debe servir para «nutrirte, no para darte una verdad». En este sentido, la película sugiere que la literatura puede ser un antídoto contra el pensamiento único y la desinformación al fomentar un criterio propio y reflexivo.
El reparto también destaca los beneficios de la lectura en un mundo hiperconectado. El actor Marcel Borràs define el hábito como un «bálsamo de tranquilidad» frente a la ansiedad moderna, mientras que su compañera Silma López asegura que un libro obliga a adoptar otro ritmo que resulta «sanador». Ambos coinciden en que, en plena era de sobreestimulación, la pausa que exige la palabra escrita permite juzgar mejor la realidad y el entorno.
La cinta no esquiva temas polémicos, como el debate sobre separar la obra del autor. A raíz de una mención al escritor Norman Mailer, los directores cuestionan la figura del «artista torturado» al que se le consiente todo. López Saubidet es tajante al respecto: «Creo que sí hay que terminar un poco con esta idea de que al artista todo se le perdona», invitando al espectador a consumir cultura con toda la información disponible sobre sus creadores.
Finalmente, el filme, que supone el salto a la ficción de dos realizadores procedentes de la publicidad, explora la dificultad emocional de consumir arte creado por personas con comportamientos reprobables. Silma López confiesa que, a nivel personal, le cuesta mantenerse vinculada a la obra de un «miserable o un maltratador». Con un reparto que incluye a Julián Villagrán y Secun de la Rosa, ‘Casi todo bien’ promete una reflexión ácida y humana sobre el papel de la cultura en nuestras vidas.