La vicepresidenta del Partido Popular Europeo (PPE), Dolors Montserrat, ha criticado a la Comisión Europea por su actuación en relación con la regulación de las balizas V16, cuyo uso será obligatorio en España.
Montserrat acusa al Ejecutivo comunitario de no haber analizado posibles conflictos de interés ni eventuales distorsiones de competencia derivadas de la imposición de un modelo concreto de dispositivo de señalización.
Según la dirigente popular, en una pregunta parlamentaria solicitó a la Comisión que evaluara si esta normativa podía favorecer intereses comerciales específicos y si España había garantizado plenamente la transparencia y la competencia en el proceso regulatorio.
La respuesta de la Comisión, según el PPE, se ha limitado a recordar el marco general de las normas europeas de competencia, sin entrar en el fondo del asunto ni aportar información sobre posibles irregularidades.
La eurodiputada considera que el Ejecutivo comunitario dispone de herramientas suficientes para actuar de oficio ante posibles distorsiones del mercado interior y lamenta lo que describe como una falta de supervisión efectiva.
En este contexto, el Partido Popular Europeo reclama una investigación más exhaustiva para asegurar la igualdad de condiciones en el mercado europeo y evitar posibles situaciones de privilegio derivadas de decisiones adoptadas a nivel nacional.
El PPE insiste en que la Comisión debe actuar con independencia y reforzar su papel de vigilancia para garantizar la transparencia, la competencia leal y la confianza de los ciudadanos en el marco regulatorio de la Unión Europea.