Los ministros de Transportes de la Unión Europea celebrarán el próximo 21 de abril una reunión extraordinaria para analizar las consecuencias del cierre del estrecho de Ormuz y su impacto en el sector, tras la escalada de tensión en Oriente Próximo.
El encuentro, convocado por la presidencia de turno del Consejo de la UE —que este semestre ejerce Chipre—, se celebrará por vía telemática y tendrá como objetivo evaluar el efecto de la situación actual en el transporte europeo.
Según fuentes comunitarias, la reunión servirá para intercambiar posiciones sobre posibles medidas de coordinación y respuesta ante una crisis que podría afectar a las rutas logísticas y energéticas.
La convocatoria llega en un contexto de preocupación creciente en el sector aéreo europeo, que ha alertado a Bruselas del riesgo de problemas de abastecimiento de combustible si el estrecho de Ormuz no reabre plenamente en las próximas semanas.
La división europea del Consejo Internacional de Aeropuertos ha advertido de que una prolongación del cierre podría provocar impactos “sistémicos” en la aviación, especialmente a las puertas de la temporada alta turística, y ha pedido una respuesta urgente de las instituciones europeas.
En este escenario, tanto la Comisión Europea como los Estados miembros deberán valorar posibles medidas para garantizar la estabilidad del tráfico aéreo y del suministro energético si la crisis en la región se prolonga.