El juicio que se celebra en el Tribunal Supremo por las supuestas irregularidades en la compra de mascarillas durante la pandemia ha completado su primera semana con múltiples declaraciones de testigos que han aportado nuevos detalles sobre la presunta trama.
En las sesiones han comparecido más de veinte testigos que han relatado diferentes episodios relacionados con el entorno del exministro de Transportes José Luis Ábalos, su exasesor Koldo García y el empresario Víctor de Aldama, todos ellos acusados en la causa.
Algunas declaraciones han apuntado a supuestos pagos en efectivo y movimientos de dinero en la sede del PSOE en la calle Ferraz, así como a viajes y encargos vinculados a miembros del entorno del exministro. Otros testigos han relatado la entrega de documentación y la recogida de sobres en distintas circunstancias.
También han declarado familiares y personas cercanas a los acusados, que han negado en varios casos la existencia de irregularidades, mientras que otros han confirmado relaciones personales, pagos de alquiler o gestiones laborales.
Una parte relevante de las testificales se ha centrado en supuestas contrataciones en empresas públicas. Varias declaraciones han descrito procesos de selección en los que algunas personas vinculadas al caso habrían sido contratadas en sociedades como Ineco o Logirail, ambas del sector público ferroviario.
Durante las sesiones también han surgido testimonios sobre regalos, pagos de vivienda y supuestas intermediaciones en adjudicaciones o licencias, en el marco de las investigaciones que rodean la denominada trama de mascarillas.
El tribunal continuará ahora con nuevas declaraciones en una causa que sigue aportando detalles sobre las relaciones entre cargos públicos, empresas y presuntos intermediarios durante la pandemia.