El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha reclamado formalmente a la Unión Europea la suspensión del acuerdo de asociación con Israel. Durante la clausura del European Pulse Forum 2026, Sánchez ha argumentado que el Gobierno de Netanyahu está incumpliendo de forma flagrante los principios básicos del tratado, especialmente los relativos al derecho internacional humanitario. Según el líder español, la UE no puede permanecer impasible ante lo que considera una vulneración de los artículos que fundamentan la relación bilateral.
La propuesta de Sánchez se basa en una cuestión de principios y reputación exterior. «Por coherencia y también por empatía, lo que tiene que hacer la UE es suspender su acuerdo de asociación con Israel», ha sentenciado de forma explícita. El presidente sostiene que es evidente que se están violando los marcos de respeto legal acordados y que mantener el acuerdo vigente debilita la autoridad moral de Europa frente a otros conflictos internacionales.
El jefe del Ejecutivo ha alertado sobre el impacto que la tibieza europea tiene en la escena global, señalando que «hay muchos países de ese llamado Sur global que están mirando a Europa». En este sentido, ha advertido que la Unión Europea corre el riesgo de perder su credibilidad si aplica dobles raseros según el escenario geopolítico, insistiendo en que la respuesta comunitaria debe basarse en criterios comunes y firmes para ser respetada.
En un plano más amplio, Sánchez ha aprovechado el foro para defender una Europa con una mayor integración política y económica. Ha propuesto avanzar decididamente hacia una política exterior y de defensa común, así como consolidar un mercado financiero compartido. Para el presidente, Europa necesita escalar sus planes de acción, poniendo como ejemplo el plan de vivienda asequible, que debería ser solo el inicio de una estrategia social más ambiciosa.
En materia migratoria, el presidente ha abogado por una Europa «abierta al comercio, al talento y a las ideas». Ha defendido que una migración gestionada de forma «legal, segura y ordenada» es la única vía para que el continente afronte sus retos demográficos y económicos con garantías. Esta visión de una Europa abierta se complementa, según Sánchez, con una defensa férrea de los valores democráticos y de los derechos humanos en todas sus fronteras.
Sánchez ha finalizado su intervención con un llamamiento urgente a la acción diplomática para evitar que el conflicto se siga expandiendo por la región. «No permitamos una nueva Gaza en el Líbano», ha pedido de forma tajante. El presidente ha concluido que España seguirá apostando por una Unión Europea con capacidad de decisión propia y un papel activo que proteja a sus ciudadanos a través del respeto estricto al orden internacional.