El rey emérito de España, Juan Carlos I, ha reconocido este sábado que cometió “errores” durante sus cuatro décadas de reinado, aunque también ha reivindicado los logros alcanzados en ese periodo. El exmonarca aseguró que, al observar ahora la realidad del país desde fuera, es consciente de que “nadie es profeta en su tierra”.
Juan Carlos I hizo estas declaraciones en París durante un acto celebrado en la Asamblea Nacional de Francia, donde recibió un reconocimiento por su libro de memorias Reconciliación, escrito junto a la periodista y autora francesa Laurence Debray.
Durante su intervención, el padre de Felipe VI explicó que desde joven entendió su papel como una misión de servicio al país. Sin embargo, admitió que con el paso del tiempo y la distancia también ha comprobado que su figura genera opiniones diversas y valoraciones distintas sobre los hechos del pasado.
El rey emérito reside en Abu Dabi desde 2020. En el acto celebrado en la capital francesa estuvo acompañado por sus hijas, las infantas Elena de Borbón y Cristina de Borbón, así como por su nieto Felipe Juan Froilán de Marichalar.
Durante su discurso también reveló que su padre le aconsejó no escribir unas memorias, aunque finalmente decidió hacerlo porque considera que su trayectoria puede resultar de interés para los españoles, especialmente en lo relativo a su papel durante la transición hacia la democracia tras la dictadura de Francisco Franco.
El antiguo jefe del Estado defendió que el concepto de “reconciliación” resume lo que considera su principal logro político: haber contribuido a cerrar las heridas de la Guerra Civil y facilitar la transición pacífica hacia un sistema democrático.
En ese sentido, aseguró que uno de los objetivos de su libro es dejar constancia de la profunda transformación que vivió España durante las últimas décadas del siglo XX, cuando el país pasó de una dictadura a un Estado democrático y social de derecho.