Antonio Banderas volvió a cumplir con una de sus tradiciones más importantes al participar en la Semana Santa de Málaga. Desde hace más de dos décadas, el actor forma parte de la procesión de la Virgen María Santísima de Lágrimas y Favores, perteneciente a las Cofradías Fusionadas, que recorre las calles el Domingo de Ramos.
En esta ocasión, estuvo acompañado por su pareja, Nicole Kimpel, su hija Stella del Carmen y el marido de esta, Alex Gruszynski. Los tres permanecieron en el interior del templo mientras el actor se preparaba para iniciar su participación en la salida procesional, en un ambiente íntimo y familiar.
También se sumó al encuentro la actriz y amiga de Banderas, Cayetana Guillén, quien no quiso perderse este momento tan especial. A través de sus redes sociales, compartió algunos instantes de la procesión, incluyendo la tradicional “petalada” que tuvo lugar en la calle Calderón de la Barca.
El propio Banderas destacó la importancia de esta celebración en su vida, afirmando que la Semana Santa lo conecta con su tierra, sus raíces y su identidad. Llegó a la iglesia de San Juan con antelación, resaltando el carácter profundamente personal y familiar de esta tradición.
Uno de los momentos más emotivos tuvo lugar antes del inicio de la procesión, cuando los hombres de trono, entre ellos el actor, cantaron a la Virgen a puerta cerrada. Alrededor del trono de la Niña de San Juan, interpretaron el himno compuesto por el propio Banderas, generando una atmósfera de gran emoción.
La imagen de María Santísima de Lágrimas y Favores, creada en 1982 por el imaginero Antonio Dubé de Luque, procesiona sobre un trono de alpaca plateada realizado en 2004 en Sevilla. Su manto, bordado en oro sobre terciopelo verde y estrenado en 2011, completa una de las estampas más representativas del Domingo de Ramos malagueño.