La doctora Tamara Contreras, impulsora del movimiento Sanidad Pública Segura, ha registrado en el Congreso de los Diputados más de 100.000 firmas contra el borrador del nuevo Estatuto Marco. La iniciativa reclama cambios urgentes en las condiciones laborales de los médicos, incluyendo una eliminación progresiva de las guardias de 24 horas.
Contreras ha defendido que este cambio no puede hacerse de forma inmediata por la falta de personal, pero ha señalado el origen del problema: “No hay plantilla porque los médicos se van de la Sanidad Pública”. A su juicio, España cuenta con suficientes profesionales, pero muchos abandonan el sistema público por unas condiciones laborales que califica de “pésimas y paupérrimas”.
La recogida de firmas, realizada en pocas semanas, refleja según la doctora un malestar generalizado. “Los sindicatos médicos lo que están pidiendo es lo que pedimos todos”, ha afirmado, subrayando que se trata de un movimiento ciudadano que busca visibilizar un problema que “afecta a toda la población”.
La intensivista ha advertido de los riesgos del actual modelo laboral: “Las condiciones laborales nos están poniendo en peligro a todos y al sistema sanitario”. Además, ha criticado que el nuevo Estatuto mantenga jornadas extensas: “Esto hace posible que trabajemos 70 y 90 horas a la semana”, denunciando que las guardias de hasta 24 horas siguen vigentes bajo el argumento de las “necesidades del servicio”.
El movimiento también ha iniciado contactos con distintos partidos políticos para trasladar sus demandas. Contreras ha insistido en que existen “líneas rojas que no podemos aceptar en 2026”, especialmente en lo relativo a la falta de límites en la jornada complementaria, que considera un factor clave del desgaste profesional.
Por último, ha reclamado una solución estructural basada en la mejora de condiciones y la implicación de más instituciones. “Necesitamos voluntad política para retener talento”, ha señalado, defendiendo un Estatuto propio para los médicos. “No vamos a parar”, ha concluido, dejando claro que el objetivo es lograr una negociación real sin romper la unidad con el resto del personal sanitario.