La periodista Soledad Gallego-Díaz ha sido distinguida con el primer premio de Ética Periodística ‘Aurelio Martín’, otorgado por la FAPE. Este galardón nace con la intención de poner en valor la defensa de los principios fundamentales del periodismo, y en su primera edición reconoce una trayectoria marcada por el rigor, la independencia y el compromiso.
La ceremonia de entrega se celebrará el próximo 8 de abril en Madrid, en un acto institucional que contará con la presencia de destacadas figuras del ámbito político y profesional. Más allá del evento en sí, el premio simboliza algo más profundo: el reconocimiento a una forma de ejercer el periodismo basada en la responsabilidad, la ética y el respeto a la verdad.
El jurado ha querido destacar especialmente la firme defensa de la libertad de expresión que ha caracterizado toda la carrera de Gallego-Díaz. En un contexto donde la información se enfrenta a múltiples desafíos, su figura representa una referencia sólida para varias generaciones de periodistas.
El propio diseño del galardón, elaborado por la Real Fábrica de Cristales de La Granja, refuerza este mensaje simbólico: la transparencia, la claridad y los valores democráticos como pilares esenciales del oficio. No es solo un premio, sino una declaración de principios sobre el papel del periodismo en la sociedad.
Hablar de Soledad Gallego-Díaz es hablar de la historia reciente del periodismo en España. Vinculada durante décadas al diario El País, ha desarrollado una carrera extensa y diversa, desde la crónica política hasta la corresponsalía internacional.
Sus inicios se remontan a los últimos años del franquismo, una etapa compleja en la que comenzó a ejercer el periodismo con una clara vocación de servicio público. Posteriormente, vivió de primera mano la Transición, un periodo clave que marcó tanto su trayectoria profesional como su visión del oficio.
A lo largo de los años, ha sido corresponsal en ciudades como Bruselas, Londres, París o Nueva York, acumulando una experiencia internacional que ha enriquecido su mirada. También ha ocupado puestos de responsabilidad dentro del periódico, hasta convertirse en 2018 en la primera mujer directora de El País, un hito que supuso un avance significativo en un sector tradicionalmente masculino.
Actualmente, continúa activa como columnista y analista, manteniendo una voz reconocible por su criterio, su profundidad y su capacidad para contextualizar la actualidad.
Su trayectoria ha sido reconocida con numerosos premios, pero este nuevo galardón tiene un significado especial. No solo reconoce su carrera, sino también su forma de entender el periodismo como un compromiso con la sociedad.
En un tiempo marcado por la inmediatez y la sobreinformación, figuras como Gallego-Díaz recuerdan la importancia de la ética, el rigor y la independencia. Su reconocimiento no es solo un homenaje individual, sino también una reivindicación del buen periodismo.