Han pasado tres décadas desde que el dúo cómico Martes y Trece se separó, pero su huella sigue intacta en la memoria colectiva de varias generaciones de españoles. Durante años, el público esperó con auténtica devoción cada una de sus apariciones televisivas, especialmente las galas de Nochevieja, donde su humor irreverente, sus personajes absurdos y su capacidad para la parodia se convirtieron en un ritual nacional.
Formado por Josema Yuste y Millán Salcedo, el dúo alcanzó la cima de la popularidad en los años ochenta y noventa gracias a un estilo propio que mezclaba caricatura, crítica social y un ritmo cómico muy difícil de imitar. Su éxito no solo residía en los guiones; también en la química entre ambos, que convertía cada sketch en un pequeño espectáculo.
Programas especiales en Televisión Española y actuaciones memorables consolidaron un fenómeno televisivo que hoy parece casi irrepetible. En una época con pocos canales y audiencias masivas, Martes y Trece logró lo que hoy resulta impensable: reunir a millones de personas frente al televisor para reír a la vez.
Uno de sus momentos más recordados fue la famosa parodia de la llamada de “Encarna”, un sketch que se convirtió en parte del imaginario popular y que todavía hoy se cita como ejemplo de la sátira televisiva de aquellos años. Su humor, a medio camino entre lo surrealista y lo cotidiano, logró algo muy difícil: hacer reír a públicos muy distintos sin perder su personalidad.
La separación del dúo a mediados de los años noventa cerró una etapa dorada de la comedia televisiva en España. Desde entonces, Josema y Millán han seguido caminos profesionales distintos, pero el fenómeno Martes y Trece permanece como símbolo de una televisión capaz de crear iconos culturales duraderos.
Treinta años después, sus sketches siguen circulando por internet y las nuevas generaciones descubren que, mucho antes de las redes sociales y el humor viral, dos cómicos lograron convertir cada Nochevieja en una cita obligada con la risa. Y esa, quizá, sea la prueba definitiva de su legado.