En 2023, la meningitis provocó 259.000 muertes y afectó a 2,5 millones de personas en todo el mundo, según un informe publicado en The Lancet Neurology por el grupo internacional GBD 2019 Meningitis and Antimicrobial Resistance Collaborators.
Aunque las cifras de mortalidad e infección han bajado desde 1990 gracias a los programas de vacunación global, los investigadores advierten que el ritmo actual es insuficiente para cumplir con los objetivos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de reducir los contagios en un 50% y las muertes en un 70% para 2030.
El estudio subraya que la meningitis sigue siendo la principal causa infecciosa de discapacidades neurológicas a nivel mundial. Los factores de riesgo más destacados para la muerte incluyen bajo peso al nacer, parto prematuro y exposición a contaminación del aire.
La carga de la enfermedad sigue concentrándose en los países de bajos ingresos, especialmente en el llamado «cinturón africano de la meningitis», donde Nigeria, Chad y Níger registran las tasas más altas. Entre los patógenos responsables destacan Streptococcus pneumoniae, Neisseria meningitidis y enterovirus no poliomielíticos, siendo estos últimos los causantes de la mayoría de los casos.
Los autores del informe hacen un llamado a intensificar esfuerzos mediante la ampliación de la vacunación, un uso más eficiente de antibióticos, mejor acceso a la atención sanitaria y refuerzo del diagnóstico y la vigilancia epidemiológica, para lograr una reducción significativa de la meningitis en las próximas décadas.