Tiger Woods, campeón de 15 ‘majors’, quedó en libertad bajo fianza este viernes tras un accidente de tráfico en Jupiter Island, Florida. El golfista volcó su Land Rover mientras intentaba adelantar a un camión con remolque y, aunque salió ileso, las autoridades describieron su estado como «letárgico».
El incidente ocurrió poco después de las 14:00 hora local. Los agentes del sheriff del condado de Martin le sometieron a varias pruebas de alcoholemia, todas negativas, pero Woods se negó a realizarse un análisis de orina. Fue acusado de conducir bajo los efectos de drogas o medicación, daños a la propiedad y negativa a someterse a una prueba legal.
Según las autoridades, Woods conducía a alta velocidad en una vía con límite de 30 millas por hora. Tras volcar, su vehículo se deslizó varios metros antes de detenerse. El conductor del otro vehículo implicado resultó ileso.
Este no es el primer incidente grave del golfista: en 2021 sufrió un accidente que casi le costó la vida y en 2017 fue arrestado por sospecha de conducir bajo efectos del alcohol.
El presidente estadounidense, Donald Trump, comentó sobre el accidente: «Lo siento mucho. Está pasando por algunas dificultades. Es un amigo muy cercano y una persona increíble».
Woods se prepara para su regreso al Masters de Augusta dentro de dos semanas, tras recuperarse de una operación por rotura del tendón de Aquiles. Las autoridades continúan la investigación para determinar las circunstancias exactas del accidente.