El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado una remodelación puntual de su Ejecutivo tras la salida de María Jesús Montero, quien deja el cargo para presentarse a las elecciones andaluzas del 17 de mayo. Como principal cambio, el actual ministro de Economía, Carlos Cuerpo, pasa a ser nuevo vicepresidente primero del Gobierno.
En paralelo, Arcadi España, hasta ahora secretario de Estado de Política Territorial, asumirá el Ministerio de Hacienda. Ambos deberán prometer sus cargos ante el rey en el Palacio de la Zarzuela, en un acto que previsiblemente se celebrará de forma inminente, antes de la próxima reunión del Consejo de Ministros.
Con este movimiento, Sánchez refuerza el peso del área económica en la recta final de la legislatura. Cuerpo era el favorito dentro del entorno socialista y en Moncloa le consideran un “magnífico político”, destacando tanto su capacidad técnica como su proyección de futuro dentro del Gobierno.
En los últimos meses, Cuerpo ha ganado protagonismo al liderar negociaciones clave, como el decreto para paliar las consecuencias de la guerra de Irán, recientemente convalidado en el Congreso. Su perfil, considerado menos combativo y basado en un “trabajo de hormiguita”, ha sido uno de los factores determinantes para su ascenso.
Por su parte, Arcadi España asume Hacienda con el respaldo del presidente, quien lo ha definido como una persona “recta, inteligente y comprometida”. Su experiencia tanto en el Gobierno central como en la Generalidad Valenciana ha sido clave para su designación, con el objetivo de dar continuidad a la gestión de Montero.
Sin embargo, España hereda importantes retos, como la elaboración de los Presupuestos Generales del Estado, que quedaron pendientes. Además, deberá afrontar las complejas negociaciones parlamentarias necesarias para su aprobación, en un contexto político exigente tras la salida de Montero, a quien Sánchez ha elogiado como una de las figuras más destacadas de su trayectoria política.