La película Una batalla tras otra fue la gran vencedora de la 98ª edición de los Premios Oscar, al conquistar seis estatuillas, entre ellas las de mejor película y mejor dirección para Paul Thomas Anderson.
El filme, basado en la novela Vineland del escritor Thomas Pynchon y protagonizado por Leonardo DiCaprio, partía como uno de los grandes favoritos con 13 nominaciones y terminó cumpliendo los pronósticos.
Al recoger el premio a mejor director, Anderson celebró el reconocimiento tras varias nominaciones fallidas. “Siempre queda la duda de si uno lo merece, pero el placer de recibirlo es enorme”, afirmó el cineasta, que también ganó el Oscar al mejor guion adaptado.
Además de los galardones principales, la película sumó los premios a mejor montaje para Andy Jurgensen, mejor actor de reparto para Sean Penn y el primer Oscar al mejor casting de la historia, concedido a Cassandra Kulukundis.
La otra gran protagonista de la noche fue Los pecadores, que partía como la película más nominada en la historia de los premios con 16 candidaturas. El filme dirigido por Ryan Coogler y ambientado en el Misisipi de los años 30 logró cuatro estatuillas, entre ellas mejor actor para Michael B. Jordan.
La cinta también ganó los premios a mejor banda sonora para Ludwig Göransson, mejor guion original y mejor fotografía para Autumn Durald, que hizo historia al convertirse en la primera mujer en lograr este galardón.
En las categorías interpretativas, el Oscar a mejor actriz protagonista fue para Jessie Buckley por su papel en Hamnet, la adaptación de la novela de Maggie O’Farrell dirigida por Chloé Zhao. Por su parte, Amy Madigan se llevó el premio a mejor actriz de reparto por su interpretación en el thriller de terror Weapons.
Otra de las películas destacadas fue Frankenstein, dirigida por Guillermo del Toro, que consiguió tres premios técnicos: mejor maquillaje y peluquería, mejor vestuario y mejor diseño de producción.
En animación, el éxito de Netflix Las guerreras K-pop se llevó el Oscar a mejor película de animación y también el de mejor canción original por el tema Golden. El premio a mejor documental fue para Mr. Nobody contra Putin, dirigido por David Borenstein y Pavel Ilyich Talankin.
Uno de los momentos más insólitos de la gala llegó en la categoría de mejor cortometraje de ficción, donde se produjo un empate histórico. El premio fue compartido por Dos personas intercambiando saliva y Los cantores rusos, algo que solo había ocurrido en seis ocasiones anteriores en la historia de los premios.
La española Sirat, dirigida por Oliver Laxe y nominada a mejor película internacional y mejor sonido, finalmente se marchó de la gala sin galardones.