Un investigador francés ha identificado en el Museo de Bellas Artes de Blois una página que pertenecía al famoso Palimpsesto de Arquímedes, uno de los manuscritos científicos más importantes de la Antigüedad. El hallazgo ha sido anunciado por el Centro Nacional para la Investigación Científica (CNRS), que destaca la relevancia del descubrimiento.
La página encontrada se creía perdida desde hacía mucho tiempo. Tras un análisis inicial, los expertos han confirmado que corresponde a la página 123 del manuscrito y contiene un fragmento del tratado de Arquímedes Sobre la esfera y el cilindro, concretamente de las proposiciones 39 a 41 del Libro I.

El Palimpsesto de Arquímedes es un manuscrito griego del siglo X que recopila varios trabajos del matemático de Siracusa. Durante la Edad Media, parte del texto original fue borrado para reutilizar el pergamino en otros escritos, una práctica habitual en aquella época debido al alto coste de los materiales de escritura.
El documento original pasó por varios lugares a lo largo de los siglos. Primero se conservó en Jerusalén y más tarde en Constantinopla. A principios del siglo XX, el filólogo Johan Ludvig Heiberg fotografió el manuscrito en 1906, lo que permitió documentarlo antes de que pasara a manos privadas y, finalmente, fuera vendido en subasta en 1996.
Precisamente esas fotografías históricas han permitido confirmar con certeza la identidad de la página descubierta. En una de sus caras se pueden ver oraciones escritas posteriormente que cubren parcialmente diagramas geométricos y parte del texto científico, aunque gran parte del contenido sigue siendo legible.
La otra cara contiene una ilustración añadida en el siglo XX que representa al profeta Daniel rodeado de leones, bajo la cual el texto antiguo permanece oculto. Para intentar recuperarlo, el investigador planea utilizar técnicas avanzadas de imagen multiespectral y análisis de fluorescencia de rayos X. Aun así, se cree que todavía hay otras hojas del Palimpsesto que siguen desaparecidas.