Bianca Ciobanu, estudiante de Medicina en la Universitat Rovira i Virgili, ha logrado la mejor nota de España en el MIR 2026. Sin embargo, más que su brillante resultado, lo que ha generado polémica ha sido su expediente académico: una media de 6,69 durante la carrera. El contraste provocó que algunos opositores y excompañeros pidieran revisar el examen, sorprendidos por que quien “no superó el 7” alcanzara el primer puesto nacional.
La propia Ciobanu ha explicado que su media responde a circunstancias personales difíciles. “Durante una época pasé una época mala personal”, afirmó en una entrevista. Pese a ello, asegura que su excelente resultado no le resultó inesperado: “Nunca esperas ser la número 1, pero en los simulacros ya sacaba notas muy altas, por lo que sabía que iría bien”.
Desde la universidad recordaron en un comunicado que el MIR es organizado y corregido íntegramente por el Ministerio de Sanidad, sin participación académica en ninguna fase. “No nos corresponde valorar ni los resultados obtenidos ni el sistema de evaluación aplicado”, subrayó la institución, desvinculándose del proceso ante el revuelo generado.
La Asociación MIR España ha solicitado una auditoría al Ministerio, señalando que con una media como la suya lo habitual sería obtener un puesto cercano al 1.300. Algunos excompañeros incluso la describieron como una alumna “por debajo de la media”. Ciobanu, lejos de oponerse, respalda que se revise el examen y defiende con firmeza su actuación: asegura que no copió, que no fue al baño durante la prueba y que ni siquiera utiliza gafas.
La médica atribuye parte de la reacción a prejuicios. “Esto no hubiera pasado si no fuera una mujer de 40 años y encima rumana”, lamentó, denunciando el sesgo que, a su juicio, ha alimentado las sospechas. Reconoce que la presión mediática le ha afectado física y psicológicamente, aunque insiste en que volvería a pasar por lo mismo para demostrar su valía.
El Ministerio de Sanidad ha salido en su defensa y ha confirmado que “no se tiene constancia alguna de que esta persona haya copiado”. El contraste con otros casos recientes —como el de un opositor expulsado en Santiago de Compostela por usar gafas de inteligencia artificial y un reloj inteligente para copiar— refuerza la posición oficial: no hay indicios de irregularidad en el examen de la número uno del MIR 2026.