Las defensas de la OTAN desplegadas en Turquía han interceptado este miércoles un misil balístico iraní sobre el Mediterráneo oriental, en un episodio que agrava la tensión en Oriente Próximo. Según ha confirmado el Gobierno turco, los restos de la munición antiaérea cayeron en el extremo sur del país sin provocar víctimas ni daños significativos. El incidente se produce en un contexto de creciente confrontación militar que involucra a varias potencias regionales e internacionales.
«Un misil balístico disparado desde Irán, que se dirigía al espacio aéreo turco tras atravesar Irak y Siria, fue neutralizado mediante defensas antiaéreas y antimisiles de la OTAN estacionados en el Mediterráneo oriental«, ha detallado en un comunicado el Ministerio de Defensa turco. La rápida respuesta ha evitado que el proyectil alcanzara territorio turco, miembro de la Alianza Atlántica, reforzando el papel disuasorio del sistema defensivo conjunto.
Por su parte, la OTAN ha condenado el lanzamiento del misil por parte de Irán. “Condenamos que Irán haya atacado a Turquía. La OTAN se mantiene firmemente junto a todos los aliados, incluida Turquía, mientras Irán continúa con sus ataques indiscriminados en toda la región”, ha afirmado la portavoz de la organización, Allison Hart.
En el quinto día de ofensiva conjunta de Israel y Estados Unidos contra Irán, la Fuerza Aérea israelí ha iniciado este miércoles una oleada de ataques “a gran escala” contra Teherán con el objetivo declarado de debilitar al régimen iraní. El conflicto ha entrado así en una fase más intensa, con acciones directas sobre la capital iraní y una ampliación del radio de operaciones militares.
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, ha advertido además de que “cualquier líder designado por el régimen terrorista iraní para continuar liderando el plan de destruir a Israel […] será un objetivo inequívoco de eliminación”, añadiendo que “no importa cuál sea su nombre ni dónde se esconda”.
Mientras tanto, Israel mantiene bombardeos en el sur y el este del Líbano y en las afueras de Beirut, donde asegura haber atacado alrededor de 250 objetivos vinculados a Hezbolá, en un escenario que amenaza con extender aún más el conflicto en la región.