La historia del Mundial de motociclismo está a punto de escribir una página inédita. En 2027, MotoGP disputará por primera vez una carrera urbana, y lo hará en las calles de Adelaida. El anuncio supone un cambio profundo en el calendario australiano, ya que el emblemático trazado de Phillip Island, presente durante tres décadas, dejará paso a un nuevo escenario con un contrato de seis años que se extenderá hasta 2032.
El nuevo circuito urbano tendrá una longitud aproximada de 4,2 kilómetros y contará con 18 curvas, un diseño pensado para combinar espectáculo y seguridad, permitiendo a las motos superar los 340 km/h en algunos puntos del recorrido. El proyecto toma como referencia el histórico trazado urbano que albergó la Fórmula 1 entre 1985 y 1995, aunque adaptado a las exigencias técnicas y reglamentarias del motociclismo moderno.
Desde la organización subrayan que cada detalle ha sido concebido para cumplir con los estándares más exigentes. La FIM y los responsables deportivos han trabajado en el diseño para garantizar escapatorias adecuadas, barreras de protección avanzadas y condiciones óptimas para pilotos y equipos. La seguridad, recalcan, ha sido la prioridad absoluta desde el inicio.
La decisión también responde a una estrategia de expansión y modernización del campeonato. Apostar por un entorno urbano supone acercar la competición al público, integrar la carrera en el corazón de la ciudad y transformar el Gran Premio en un auténtico festival del motor.
La elección de Adelaida no es casual. La ciudad cuenta con una sólida reputación en la organización de grandes eventos internacionales, y su estructura urbana facilita la creación de un circuito que combine trazado técnico con una experiencia inmersiva para los aficionados. Para los responsables de MotoGP, este paso representa un hito en la evolución del campeonato.
El director deportivo del certamen ha destacado que llevar la competición a un circuito urbano diseñado específicamente para motos es una oportunidad única. No solo se trata de innovar en el plano deportivo, sino de ofrecer un formato que conecte aún más con el público y refuerce la identidad global del campeonato.
Desde el Gobierno de Australia Meridional también se ha celebrado el acuerdo como un impulso estratégico. La llegada de MotoGP a las calles de Adelaida promete atraer visitantes nacionales e internacionales, generar actividad económica y consolidar a la ciudad como referente en el calendario deportivo mundial. El impacto irá más allá de lo estrictamente deportivo, extendiéndose al turismo, la hostelería y el empleo.
Con este movimiento, MotoGP no solo cambia de circuito, sino que redefine su concepto de Gran Premio en Australia. La transición de un trazado tradicional a un escenario urbano marca el inicio de una nueva etapa en la que la velocidad, la innovación y el espectáculo convivirán en pleno corazón de la ciudad. En 2027, las calles de Adelaida rugirán como nunca antes.