La frase, envuelta en ovillo de refrán, de “entre dos males, el menor”, tiene su raíz en Aristóteles y luego fue acogida masivamente por el sentido común.
La encrucijada actual del panorama político sobrecoge a quienes tenemos que decidir pensando en el bien común de todos. Ningún partido político, o institución nacida para mejorar las sociedades, es químicamente puro: el ser humano mancha cualquier cosa que toca. Pero hay manchas que pueden corregirse y otras indelebles. Hay que elegir a las que admiten detergente.
El Presidente Felipe González, a quien nunca voté, representó dignamente a España con más luces que sombras. Ahora señala que, de presentarse nuevamente a las elecciones el Presidente que está, votará en blanco… Lamento discrepar de semejante consuelo porque votar en blanco es como votar la nada por sentir que todo es contrario. Enfrente de la nada siempre hay algo que puede representar la esperanza. Votar en blanco es echar a la corriente del río, para que se ahoguen, las necesarias ilusiones.
es mentira votar en blanco significa que no me gusta ninguno de los qué se presentan, ejerzo mi derecho a voto y expreso mi voluntad, otra cosa es que aprovechen para meter otra papeleta.
El voto en blanco le da más oscion a quien saca menos votos
no, al contrario el voto en blanco se cuenta y al augmentar los votos necesitan una cantidad más grande para entrar en un parlamento. 5%
El voto en blanco refrenda el sistema. El sistema actual es un sistema corrupto, un sistema fallido. El voto en blanco dice «no me gusta ninguno de los partidos pero quiero que siga todo tal cual». Eso es el voto en blanco
así es y beneficia a los grandes partidos
«Su único efecto real, al computar como voto válido, es el de incrementar el umbral electoral. Dicho de otro modo, cuantos más votos válidos existan en una determinada circunscripción, un mayor número de ellos serán necesarios para que una formación llegue al mínimo del 3% para ser tenido en cuenta en el reparto».