El liderazgo empresarial en España vuelve a tener nombres propios. Isidre Fainé, Gonzalo Gortázar, Ana Botín, Marta Ortega y Marc Murtra encabezan el ranking de mejores gestores de 2026, según el último informe elaborado por Advice Strategic Consultants. Más allá de cifras y balances, el estudio pone el foco en algo que trasciende los resultados: la excelencia en la gestión y el compromiso con la sociedad.
Por décimosexto año consecutivo, Isidre Fainé se sitúa como el directivo mejor valorado. Su figura al frente de la Fundación ”la Caixa” y de CriteriaCaixa simboliza una manera de entender la empresa que combina rentabilidad y responsabilidad social. Los analistas destacan su autoridad institucional y su capacidad de influencia en organismos internacionales. Fainé representa una idea muy concreta de liderazgo: resultados sólidos sin perder de vista a las personas.
En segunda posición aparece Gonzalo Gortázar, consejero delegado de CaixaBank. Su perfil es definido como eminentemente profesional. Se le asocia con disciplina, enfoque y orientación a objetivos. Su gestión está marcada por la eficiencia y por una mirada estratégica centrada en el negocio.
El tercer puesto lo ocupa Ana Botín, presidenta del Banco Santander. Es una de las figuras más influyentes de la banca europea. De ella se subraya su visión global, el control de costes y su capacidad para moverse en entornos regulatorios complejos. Liderazgo, en su caso, significa anticipación y presencia internacional.
En cuarta posición se sitúa Marta Ortega, presidenta de Inditex. Su liderazgo se asocia a la sostenibilidad, la responsabilidad social y la defensa del talento interno. Ortega encarna una generación que entiende la empresa como un ecosistema donde importan tanto los resultados como la cultura corporativa. Su papel ha sido clave para consolidar una transición ordenada en una de las mayores compañías textiles del mundo.
Cierra el ‘top 5’ Marc Murtra, presidente de Telefónica. Su gestión se define por la prudencia estratégica. Tras un año al frente de la compañía, ha impulsado un plan centrado en la digitalización y en la reorganización internacional. Su perfil transmite estabilidad en un sector sometido a cambios constantes.
El ranking refleja una idea clara: el éxito empresarial ya no se mide solo en beneficios. Hoy cuentan la reputación, la capacidad de adaptación y el impacto social. Los líderes mejor valorados combinan estrategia, sensibilidad y visión a largo plazo.
En un contexto económico incierto, estos cinco directivos representan estilos distintos pero complementarios. Todos comparten algo esencial: una gestión que busca equilibrio entre ambición empresarial y responsabilidad colectiva. Esa combinación, cada vez más demandada, es la que marca el rumbo del liderazgo en 2026.