Las lluvias persistentes continúan provocando serios problemas de movilidad en buena parte del país. A lo largo de este jueves, más de 150 carreteras permanecen cortadas debido a inundaciones y desprendimientos, una situación que se prolonga desde días atrás y que mantiene en alerta a conductores y autoridades. El impacto es desigual, aunque hay territorios donde la afección resulta especialmente severa.
Andalucía concentra la mayoría de los cortes, con cerca de 140 vías afectadas, lo que la sitúa como la comunidad más castigada por el temporal. Dentro de ella, Cádiz destaca como la provincia con mayores complicaciones, tanto en carreteras secundarias como en tramos de gran importancia para la circulación diaria. El agua acumulada y los deslizamientos de tierra han obligado a cerrar numerosos accesos por motivos de seguridad.
En la red principal también se registran incidencias relevantes. En la provincia de Jaén, la A-44 continúa cerrada en Campillo de Arenas en sentido Granada tras varios desprendimientos. En Cádiz, la A-48 permanece cortada a la altura de Vejer de la Frontera en dirección a Tarifa, afectando a una vía clave para la conexión de la zona. Desde la Dirección General de Tráfico se insiste en la necesidad de extremar la precaución y evitar desplazamientos que no sean estrictamente necesarios, según apunta Europa Press.
A la lluvia se suma otro factor que complica aún más el panorama: la nieve. Aunque en menor medida, sigue afectando a varias vías, especialmente en zonas de montaña. En Granada, la A-92 a su paso por el Puerto de La Mora permanece abierta, pero con circulación condicionada, obligando a los conductores a reducir la velocidad y extremar la precaución. Además, se contabilizan al menos 35 carreteras secundarias afectadas por nieve, con especial incidencia en Aragón y Castilla y León.
El tráfico urbano e interurbano tampoco escapa a las consecuencias del temporal. La lluvia intensa está provocando retenciones y dificultades en numerosos puntos del país, a lo que se suman accidentes que agravan aún más la situación. Uno de los más destacados se ha producido en la A-1, a la altura de Buitrago de Lozoya, complicando la entrada a Madrid. Otro incidente relevante ha tenido lugar en Valencia, en la A-7, en la zona de Picassent, generando importantes retenciones.
Las autoridades insisten en que la situación es cambiante y puede empeorar en cuestión de minutos. Por ello, la recomendación general es clara: información actualizada, paciencia al volante y máxima responsabilidad. El temporal continúa activo y sus efectos siguen condicionando la movilidad de miles de personas en todo el país.