Estados Unidos e Israel han llevado a cabo maniobras navales conjuntas en el mar Rojo con la participación de un destructor de misiles guiados estadounidense y un buque de guerra israelí, en un ejercicio que ambas partes califican de rutinario pero que se produce en un momento de creciente fricción con Irán.
El Mando Central de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos (CENTCOM) ha confirmado que el destructor USS Delbert D. Black, de la clase Arleigh Burke, operó junto al INS Eilat tras una escala programada a comienzos de mes. Según Washington, se trató de un entrenamiento marítimo coordinado para mejorar la interoperabilidad entre ambas marinas.
Desde el Pentágono subrayan que estas actividades forman parte de la cooperación habitual con la Armada israelí y dependen de la Quinta Flota, encargada de la seguridad en Oriente Próximo. No obstante, el movimiento llega en plena escalada de advertencias de la Administración estadounidense hacia Teherán por su programa nuclear y el refuerzo de la presencia militar en la región.
Las Fuerzas Armadas israelíes también han enmarcado el despliegue dentro de la colaboración estratégica entre ambos países, insistiendo en que se trata de ejercicios planificados. Aun así, la coincidencia con el aumento de buques y capacidades militares en aguas cercanas a Irán refuerza el mensaje de presión y disuasión lanzado por Washington y sus aliados.