Pactos de infamia

1 de febrero de 2026
1 minuto de lectura

La sangre no se borra sino con la justicia, que ha de ser benevolente si se sustancia el arrepentimiento

Desconoce cualquier escrúpulo. Carece de conciencia, sin ser por eso inconsciente. En el inmenso mar de los asombros, sus mentiras ahogan a los peces. Sánchez pacta con Bildu favorecer el reconocimiento europeo de que los asesinos de ETA sean, desde ahora, un monasterio indefenso de monjas de clausura… La complicidad, señor Presidente, es un crimen que se distribuye.

La sangre no se borra sino con la justicia, que ha de ser benevolente si se sustancia el arrepentimiento. Los asesinos tienen el alma podrida, sobre todo estos de ETA, que dejaron sin vida y sin sueños a cientos de familias enteras, condenadas a mantener para siempre el luto en las entrañas. No puede haber perdón para quienes celebran los crímenes con chulería de matones y colgaron más de ochocientos mártires en el temblor de España.

No se puede consentir tanta vileza. El amor de Dios es infinito cuando el corazón se arrepiente, pero ni Él se atreve a perdonar a quien antes no se lo haya pedido. Sánchez sí, porque sus “perdones” valen el oro del tiempo y las miserias convalidadas son a cambio de las suyas… pero serán campos de sal, cenizas en la Historia.

Pedro Villarejo

Responder

Your email address will not be published.

No olvides...

Caer en la tentación

Contaba el anciano cura de un anónimo penitente que cada semana llegaba a su confesonario con una turbación insostenible referente…

En busca de sentido

Fue fácil hablar, vivir, soñar cuando todo estaba lleno de sentido. Ahora, que la destemplanza acude a la rutina como…

El fuego robado

A la mitología le sucede como a los refranes, que casi siempre aciertan en sus aplicaciones. Cuando Zeus pudo descubrir…

La continuidad es buena

La bofetada que más duele no es la que se da en la mejilla, sino la que se recibe en…