Después de cuatro años de silencio conjunto, el rap español vuelve a mirar al pasado para entender el presente. Recycled J, Natos y Waor se reúnen de nuevo bajo el nombre que marcó a toda una generación: Hijos de la ruina Vol. 4. No es solo un regreso esperado, es una declaración de intenciones. El proyecto demuestra que, pese al paso del tiempo y a las carreras individuales, la esencia sigue intacta.
El nuevo volumen no suena a nostalgia vacía. Suena a madurez, a cicatrices bien asumidas y a una narrativa que ha crecido con sus protagonistas. Recycled J, Natos y Waor no intentan repetir fórmulas, sino reinterpretar su propio legado desde un lugar más consciente. Las letras siguen mirando a la calle, al barrio y a la identidad, pero ahora lo hacen con perspectiva, sin perder crudeza.
El álbum, compuesto por 21 canciones, funciona como un viaje largo y sin prisas. Hay espacio para la introspección, la rabia, la celebración y la memoria. La química entre los tres vuelve a sentirse natural, como si el tiempo no hubiera pasado. Temas que ya habían visto la luz semanas atrás, como Pierdo el control o Moltisanti, encontraron una respuesta inmediata del público, anticipando lo que estaba por venir.
Especial mención merece Los niños del barrio, una de las piezas más representativas del proyecto. En ella, la lírica se convierte en relato social, retratando la identidad de barrio, la vida en la calle y el sentimiento de pertenencia que ha acompañado siempre al trío. No hay idealización, hay verdad.
Hijos de la ruina Vol. 4 también destaca por su carácter coral. Las colaboraciones enriquecen el discurso sin diluirlo. Artistas como Cruz Cafuné, Lia Kali, Juancho Marqués, Sule B o Nasta aportan matices distintos, ampliando el universo del álbum sin romper su coherencia. Cada voz suma desde el respeto y la afinidad artística.
La presentación del disco fue una muestra clara del impacto del proyecto. La listening party celebrada en el Autocine de Madrid reunió a miles de seguidores que corearon las canciones como si ya formaran parte de su vida. Ese momento confirmó algo evidente: este regreso no era solo un lanzamiento musical, era un reencuentro emocional entre artistas y público.
Cuatro años después, Recycled J, Natos y Waor no solo vuelven. Reafirman su lugar en el rap español. Sin disfraces, sin prisas y con la convicción de que las historias que nacen del barrio siguen teniendo mucho que decir.