Al menos 32.700 personas fallecieron en 2025 sin haber recibido una resolución del sistema de atención a la dependencia, según el Observatorio Estatal para la Dependencia. El organismo cifra en 258.167 las personas que permanecen en listas de espera, una estimación más amplia que la del Ministerio de Derechos Sociales, que reduce el número a 152.693 al excluir a quienes llevan menos de seis meses esperando.
El Observatorio, impulsado por la Asociación de Directores y Gerentes en Servicios Sociales, subraya que los datos a 31 de diciembre de 2025 reflejan un empeoramiento de los plazos. El tiempo medio de espera se sitúa en 341 días, siete más que a principios de año, lo que evidencia una ralentización en la capacidad de respuesta del sistema.
Según este análisis, 109.260 personas están pendientes de ser valoradas y otras 148.907 ya tienen reconocidos sus derechos, pero siguen aguardando la prestación o el servicio correspondiente. El Ministerio, por su parte, defiende que la lista de espera se ha reducido casi un 20 % en un año, aunque solo contabiliza los casos que superan el plazo legal de seis meses.
La asociación considera “cruel” dejar fuera del cómputo a miles de personas y a sus familias que esperan durante meses una respuesta administrativa. Advierte de que, incluso con los datos oficiales, la reducción anual es insuficiente y que, de mantenerse el ritmo actual, serían necesarios 21 años para alcanzar la plena atención.
Del total de personas fallecidas en 2025, 17.994 murieron antes de ser valoradas y 14.710 mientras aguardaban la prestación a la que tenían derecho. Casi dos tercios de estas muertes se concentraron en cuatro comunidades autónomas: Cataluña, Andalucía, Comunidad Valenciana y Canarias.
Aunque en 2025 se alcanzó un récord de 1,6 millones de personas atendidas, un 9,4 % más que el año anterior, la asociación lamenta que este avance conviva con listas de espera masivas y servicios de bajo coste. Recuerda que, en casi dos décadas de vigencia de la ley, cuatro millones de personas han recibido atención, mientras cerca de un millón han fallecido sin llegar a beneficiarse del sistema.