La comisión de investigación del Senado sobre las ramificaciones del llamado caso Koldo sigue avanzando con nuevas decisiones que marcan el rumbo político del órgano. El Partido Popular, que cuenta con mayoría en la comisión, ha optado por descartar la citación de las hijas del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, al tiempo que ha formalizado la comparecencia del exasesor de Moncloa Paco Salazar. La decisión, adoptada este lunes, busca acotar el foco de la investigación y evitar derivadas que, según los ‘populares’, no aportarían claridad al caso.
Fuentes parlamentarias explican que el PP pretende centrar los trabajos en responsabilidades políticas y administrativas, dejando fuera a familiares que no desempeñaron cargos públicos. Esta postura contrasta con la propuesta de Vox, que había solicitado la comparecencia de las hijas del expresidente, una opción finalmente rechazada por la mayoría de la comisión.
La citación de Paco Salazar, exmilitante socialista y antiguo asesor en La Moncloa, era una decisión anunciada desde hace semanas. Su comparecencia se enmarca en un nuevo listado aprobado por la comisión, que también incluye al hijo del exministro José Luis Ábalos, Víctor Ábalos. Con ello, el PP busca profundizar en los vínculos personales y profesionales que rodean al caso y esclarecer posibles responsabilidades.
Además, los ‘populares’ han ratificado la citación del propio Zapatero, aunque todavía sin fecha concreta, así como de la secretaria de Estado para Iberoamérica, Susana Sumelzo. A la lista se suman el presidente y propietario de Plus Ultra, Julio Martínez Sola, y su consejero delegado, Roberto Roselli.
Uno de los nombres que más atención ha generado es el de Julio Martínez Martínez, empresario detenido por la UDEF en el mismo operativo que los directivos de Plus Ultra. Según el PP, su comparecencia es relevante por haber mantenido una reunión discreta con Zapatero en El Pardo horas antes de su arresto, un dato que los investigadores consideran significativo, según Europa Press.
La decisión de no llamar a las hijas de Zapatero refleja la voluntad del PP de marcar una línea roja entre la investigación política y el ámbito estrictamente personal. Desde el grupo popular insisten en que la comisión debe evitar convertirse en un espacio de confrontación simbólica y centrarse en hechos verificables.
Con estas citaciones, la comisión Koldo entra en una nueva fase, marcada por comparecencias que pueden resultar determinantes para el desarrollo del caso. El debate de fondo sigue abierto: hasta dónde debe llegar el control parlamentario y cómo conjugar la transparencia con el respeto a los límites institucionales. Mientras tanto, el Senado se prepara para semanas de interrogatorios que volverán a situar el foco político en uno de los asuntos más sensibles de la legislatura.