El expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero compareció en el Senado con un mensaje claro: no tuvo ninguna relación con el rescate de Plus Ultra. Durante su intervención en la comisión de investigación del llamado ‘caso Koldo’, negó de forma tajante haber mantenido reuniones con el exministro José Luis Ábalos o con otras autoridades para tratar asuntos vinculados a la aerolínea.
Zapatero calificó de “falsedades” las informaciones que lo situaban como facilitador del rescate. Reiteró en varias ocasiones que no habló con ningún miembro del Gobierno sobre esa operación. “No he tenido nunca relación con Plus Ultra, de ningún tipo”, afirmó ante los senadores. Su tono fue firme. Su postura, reiterada.
También quiso dejar claro que nunca abordó este asunto con el actual presidente, Pedro Sánchez. Según explicó, sus conversaciones con él se han limitado a impresiones generales, incluso a sensaciones sobre la propia comisión de investigación. Nada relacionado con decisiones empresariales o rescates públicos, según Europa Press.
Preguntado por su posible contacto con responsables de la compañía, Zapatero reconoció que, como ocurre en actos públicos, puede haber saludado a muchas personas. Pero negó haber mantenido reuniones o comunicaciones específicas con directivos de Plus Ultra. Subrayó que nadie le pidió nunca intervenir ni mediar en favor de la aerolínea.
El expresidente insistió en que no habló con ninguna autoridad pública ni con ningún empleado público sobre el rescate. Recordó que el propio Ábalos ya ha desmentido supuestos encuentros para tratar ese asunto. Asimismo, mencionó que el exsecretario de Transportes Pedro Saura también negó cualquier reunión con él sobre Plus Ultra.
La comparecencia se produjo en un contexto político sensible. El rescate de la aerolínea generó debate y controversia desde su aprobación. Por eso, la comisión busca esclarecer si hubo influencias o gestiones irregulares. En ese escenario, Zapatero defendió su actuación con una idea central: no tuvo ningún papel en la operación.
Más allá del cruce de preguntas y respuestas, la sesión dejó un mensaje político claro. El expresidente quiso desvincular su nombre de cualquier sospecha. Se mostró dispuesto a responder y a reiterar su versión tantas veces como fuera necesario.
La comisión continuará con nuevas comparecencias y documentación. Mientras tanto, Zapatero mantiene su postura sin matices: niega vínculos, niega reuniones y niega haber intervenido en el rescate. La investigación seguirá su curso. Pero su defensa, por ahora, es rotunda.