Las melancólicas

11 de enero de 2026
1 minuto de lectura

También hay melancólicos pero, como son numerosos, sería difícil destacarlos en tanta brevedad…

A las monjas que alteraban sin motivo la buena convivencia en el monasterio, Santa Teresa de Jesús, con refinamiento irónico y feminismo acendrado, las llamaba “melancólicas”. Y para ellas, cuando la paciencia se desbordaba, tenía dos recetas incuestionables: o darles de comer, porque era hambre lo que tenían; o invitarlas a que se fueran con sus familias y extendieran en ellas la queja de sus laberintos psicológicos. El resultado que experimentaban los conventos con su marcha suponía una paz inenarrable.

Si bien en la política española destacan señoras de digna compostura, creatividad manifiesta y sabia independencia, existen dos o tres que se exigen a sí mismas llamar la atención con “melancolías” trasnochadas y comprobado absentismo intelectual… Son nuestras melancólicas, que se oponen a todo con acritud de tragos amargos y, aunque comen bien por la abundancia de sus honorarios, no se van porque se sentirían desasistidas en su deshonra.

También hay melancólicos pero, como son numerosos, sería difícil destacarlos en tanta brevedad.

Pedro Villarejo

Responder

Your email address will not be published.

No olvides...

Cárcel de Corte

El Palacio de Santa Cruz fue Cárcel de Corte hasta que el primer Borbón, Felipe V, decidió que fuese Palacio…

Junqueras conmovido

Han gastado lo inimaginable de lo nuestro para seguir con sus cantos de sirena...…

Por un plato de lentejas

A la nueva presidenta interina de Venezuela le han dejado posarse un ratito más para que caliente el sillón el…
Leyes a medida

Leyes a medida

En España somos muy de perdonar a los imperdonables y muy obstruccionistas con aquellos que más lo merecen…