Más de 7.300 migrantes han llegado a Baleares en 2025 a bordo de unas 400 pateras, una cifra récord que sitúa al archipiélago como uno de los principales puntos de entrada irregular a España. El aumento de llegadas va acompañado del peor balance de víctimas en la ruta argelina, con más de un millar de personas desaparecidas.
Las 7.321 llegadas registradas este año suponen un incremento del 24,5 % respecto a 2024. Mallorca concentró la mayoría de llegadas, seguida de Formentera, Ibiza y, en menor medida, Menorca. Todas las personas llegaron a través de la ruta argelina, activa de forma constante durante todo el año.

Según Caminando Fronteras, esta vía se ha convertido en el principal corredor migratorio hacia España, superando a la ruta atlántica hacia Canarias. Expertos atribuyen este fenómeno al refuerzo de controles en otros itinerarios, lo que empuja a los migrantes a buscar alternativas para alcanzar Europa.
La profesora Margalida Capellà, de la Universitat de les Illes Balears, advierte de que esta tendencia continuará en 2026. A su juicio, mientras persistan los factores de expulsión y se mantengan los controles en Canarias, Baleares seguirá siendo un destino prioritario.

El informe de Caminando Fronteras también detecta un cambio significativo en el perfil de los migrantes. A los argelinos se han sumado en gran número personas procedentes de Somalia, Sudán y Sudán del Sur, muchas de ellas potenciales solicitantes de asilo, lo que ha obligado a adaptar los dispositivos de acogida.
Este nuevo escenario generó una situación crítica durante el verano por la falta de recursos, especialmente en la atención humanitaria. La respuesta llegó con la instalación de módulos temporales de acogida en puertos de Ibiza, Formentera y Palma, lo que permitió aliviar la presión asistencial.

La directora del Observatorio de Migraciones en el Mediterráneo subraya que la gestión de la migración en general exige cooperación y coordinación institucional y, remarca, en el caso de las llegadas de pateras en las que viajan mujeres y menores, «la cooperación es básica».
La cara más trágica del fenómeno la refleja el elevado número de desaparecidos y fallecidos. El observatorio de derechos humanos de Caminando Fronteras ha documentado 1.037 víctimas en 121 tragedias marítimas en la ruta argelina, de las cuales 47 corresponden a embarcaciones desaparecidas en su totalidad.
Según la ONG, se ha confirmado la tendencia del desplazamiento hacia la parte «más peligrosa» de la ruta, la que tiene destino a Baleares, sobre todo Ibiza y Formentera.
Estas desapariciones se han traducido en un aumento notable de cuerpos sin vida hallados en la costa del archipiélago balear, lo que, apunta Caminando Fronteras, permite inferir que algunos de los naufragios se produjeron relativamente cerca del litoral.
En todo 2025 han sido 63 los cuerpos sin vida recuperados por las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado en aguas próximas a Baleares o en sus costas, el último el pasado lunes cerca de Cala Millor.