La Guardia Civil detuvo este jueves a un joven de 20 años como presunto autor de un incendio forestal intencionado cerca de Berlanga del Bierzo (León). El fuego comenzó alrededor de las 17:00 horas y obligó a evacuar de inmediato la localidad. Las autoridades confirmaron que el incendio surgió con intención y premeditación.
Un agente medioambiental que patrullaba la zona avisó a la Central de la Guardia Civil de León apenas 20 minutos después de que comenzara el fuego. El agente vio a un individuo salir del área donde se inició el incendio. Gracias a la alerta, los cuerpos de seguridad movilizaron patrullas locales y recibieron apoyo del pelotón de la Agrupación de Reserva y Seguridad (ARS) de Zaragoza. Este pelotón estaba en León por la situación crítica de los incendios en la provincia.
Según informó El Mundo, el joven coincidía con la descripción de los agentes y trató de huir cuando llegó la patrulla. La Guardia Civil lo arrestó y lo trasladó al puesto más cercano, donde tomaron su declaración. Además, entregaron las diligencias y al detenido al Juzgado de Instrucción de Guardia de Ponferrada y a la Fiscalía de Medio Ambiente y Urbanismo del área.
Los equipos de extinción trabajan para controlar el incendio, que las autoridades clasificaron como de nivel 2. Las llamas obligaron a unas 400 personas a abandonar sus hogares y cerraron la carretera LE-716 entre los kilómetros 4 y 5.
La legislación española castiga con dureza a quienes provocan incendios forestales. El Código Penal indica que quemar montes o masas forestales puede generar penas de uno a cinco años de prisión y multas de 12 a 18 meses.
Si el incendio tiene especial gravedad, las autoridades aplican penas de tres a seis años de cárcel y multas de 18 a 24 meses. Este caso y la rápida actuación de la Guardia Civil demuestran la importancia de vigilar y prevenir los incendios en áreas forestales sensibles.