El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha afirmado que la ofensiva militar contra Irán se encuentra en su fase final y que el conflicto está “prácticamente terminado”. Sus declaraciones se producen más de una semana después de que fuerzas estadounidenses e israelíes iniciaran una serie de ataques coordinados contra infraestructuras estratégicas del país.
Durante una entrevista telefónica con la cadena estadounidense CBS, el mandatario defendió que la operación militar ha debilitado gravemente la capacidad defensiva iraní. Según explicó, gran parte de los recursos militares del país han quedado inutilizados tras los bombardeos.
Trump aseguró que las fuerzas iraníes han sufrido pérdidas importantes en distintos ámbitos. Entre ellas mencionó la destrucción de sistemas de misiles, la pérdida de parte de su infraestructura militar y daños significativos en instalaciones relacionadas con la producción de drones militares.
“Creo que la guerra está prácticamente terminada”, afirmó el presidente estadounidense. En su intervención también aseguró que Irán ha quedado muy debilitado desde el punto de vista militar. Según sus palabras, el país habría perdido gran parte de su capacidad operativa.
El mandatario detalló que las operaciones han afectado a varios elementos clave de las fuerzas armadas iraníes. Entre ellos mencionó la fuerza aérea, los sistemas de comunicación militar y parte de su capacidad naval.
A pesar de las declaraciones optimistas de Trump, el conflicto ha tenido consecuencias humanas muy graves. El Ministerio de Salud de Irán informó recientemente que la primera semana de ataques ha dejado al menos 1.200 personas fallecidas y más de 10.000 heridos.
Los ataques comenzaron con una ofensiva sorpresa llevada a cabo por Estados Unidos e Israel, dirigida principalmente contra instalaciones militares y objetivos estratégicos dentro del territorio iraní. Desde entonces, los enfrentamientos han generado una fuerte tensión internacional y preocupación en la comunidad internacional.
Según explicó Trump, los avances militares se han producido con mayor rapidez de la prevista inicialmente. El presidente había señalado anteriormente que la campaña militar podría prolongarse entre cuatro y cinco semanas. Sin embargo, ahora considera que el desarrollo del conflicto se encuentra muy adelantado respecto al calendario previsto.
El mandatario insistió en que las operaciones han logrado neutralizar gran parte del arsenal iraní. También afirmó que los sistemas de drones y misiles han sufrido importantes daños durante los bombardeos.
A pesar de estas declaraciones, muchos analistas internacionales consideran que la situación sigue siendo muy delicada. Los expertos advierten que el impacto político y militar del conflicto podría prolongarse durante meses, incluso si la fase más intensa de los combates termina pronto.
Mientras tanto, la comunidad internacional observa con atención los próximos movimientos de las potencias implicadas. El futuro de la región dependerá en gran medida de si las tensiones militares se reducen o si el conflicto da paso a nuevas confrontaciones diplomáticas o estratégicas.