España es uno de los países con mayor riqueza cultural del mundo, y conservar ese legado se ha convertido en una prioridad clave. Así lo ha subrayado el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, durante la inauguración de la exposición ‘Hispania Nostra. 50 años comprometidos con el patrimonio’, un evento que pone en valor décadas de trabajo en defensa del patrimonio histórico y artístico.
Durante su intervención, el ministro quiso poner el foco en la importancia de proteger este legado común, no solo como herencia del pasado, sino también como elemento esencial para comprender el presente y proyectar el futuro. En sus palabras, el mantenimiento del patrimonio no es solo una cuestión estética o turística, sino una responsabilidad colectiva que exige compromiso y continuidad.
Urtasun destacó que la conservación del patrimonio se sustenta en dos pilares fundamentales. El primero es la cooperación entre administraciones públicas, desde el Gobierno central hasta comunidades autónomas y ayuntamientos. Según explicó, esta colaboración se produce de forma transversal, más allá de diferencias políticas, lo que permite abordar proyectos de conservación con mayor eficacia.
El segundo pilar es el papel de la sociedad civil, especialmente de organizaciones como Hispania Nostra. Esta entidad lleva medio siglo trabajando en la protección y difusión del patrimonio, impulsando iniciativas que han contribuido a sensibilizar a la ciudadanía sobre su valor.
La exposición inaugurada recorre precisamente esa trayectoria, mostrando cómo el esfuerzo conjunto de instituciones y ciudadanos ha permitido preservar numerosos espacios y elementos culturales. A través de paneles, vídeos y recursos interactivos, la muestra invita a reflexionar sobre la importancia de cuidar aquello que nos define como sociedad.
Más allá de la celebración, el acto también pone sobre la mesa los desafíos actuales en la gestión del patrimonio. La conservación no siempre es sencilla y, en ocasiones, genera debates sobre cómo intervenir en espacios históricos sin alterar su esencia. Estos dilemas reflejan la complejidad de mantener un equilibrio entre protección, uso y adaptación a las necesidades actuales.
En este contexto, Urtasun insistió en que el patrimonio debe entenderse como un bien vivo, que requiere atención constante y decisiones responsables. No se trata solo de conservar edificios o monumentos, sino de preservar la memoria colectiva y los valores culturales que representan.
La presidenta de Hispania Nostra, Araceli Pereda, también aprovechó la ocasión para reivindicar el trabajo de la asociación y solicitar un reconocimiento institucional a su trayectoria. Su intervención puso en valor el esfuerzo continuado de muchas personas que, durante décadas, han trabajado de forma silenciosa para proteger el patrimonio.