Un estudio realizado en el Complejo Hospitalario Universitario de Cartagena aporta datos sobre un modelo de atención a mayores con varias enfermedades. Los resultados muestran un descenso notable de ingresos y urgencias, junto a un ahorro económico relevante para el sistema.
España concentra ya una de las poblaciones más envejecidas de la Unión Europea, solo por detrás de otros tres países del bloque. Uno de cada cinco españoles supera los 65 años, y esa proporción podría acercarse al 30% hacia 2055.
Este escenario, sumado al aumento de enfermedades crónicas, obliga al sistema sanitario a buscar fórmulas más eficientes. Los especialistas señalan que las unidades específicas para pacientes con múltiples patologías se abren camino como alternativa viable.
Con ese objetivo, el hospital murciano creó una unidad dirigida conjuntamente por un internista y una enfermera. El equipo quiso medir el impacto real del dispositivo sobre el uso de recursos hospitalarios.
El equipo investigador siguió a 86 pacientes, la mayoría hombres, con una edad media cercana a los 81 años. El periodo de estudio abarcó desde noviembre de 2022 hasta diciembre de 2023, con tres meses adicionales de seguimiento posterior.
Entre los participantes predominaban patologías como insuficiencia cardiaca, hipertensión y enfermedad renal crónica, presentes en la práctica totalidad de los casos. El equipo comparó el número de ingresos y visitas a urgencias antes y después de incorporarse a la unidad.
Los resultados mostraron una caída de 152 a 54 ingresos hospitalarios en el trimestre posterior a la intervención. La reducción, cercana al 65%, vino acompañada de casi mil días menos de hospitalización acumulados entre todos los pacientes.
Aplicando las tarifas oficiales vigentes en la Región de Murcia, el equipo calculó el impacto económico de esa reducción. El ahorro bruto superó los 600.000 euros, procedente sobre todo de la menor necesidad de hospitalización.
Al restar el coste de mantener en marcha la propia unidad, el ahorro neto para el sistema se situó por encima de los 540.000 euros. Francisco Martínez, primer firmante del trabajo, señaló que el modelo mejora también la continuidad asistencial.
Según explicó, la unidad permite detectar antes las descompensaciones y fomenta el autocuidado entre los pacientes de mayor complejidad. Martínez destacó además que refuerza la coordinación entre atención primaria y hospitalaria, evitando derivaciones evitables al hospital.
Los propios autores admiten limitaciones en el diseño del estudio, al no contar con un grupo de control. Pese a ello, defienden que los resultados abren la puerta a replicar este modelo en otros hospitales del país.