Proyecto Hombre ha encendido las alarmas tras presentar los datos de su Observatorio 2024, los cuales revelan una conexión intrínseca y preocupante entre las adicciones y los trastornos psicológicos. Según el informe, tres de cada cuatro personas en tratamiento sufren de ansiedad severa, mientras que el 63,1% padece depresión severa y casi la mitad de los usuarios confiesa haber tenido ideación suicida. Estas cifras confirman que la salud mental no es un factor aislado, sino un componente central de la dependencia química o conductual.
La vulnerabilidad se manifiesta de forma mucho más cruda en el género femenino. Los datos indican que el 85% de las mujeres atendidas sufre ansiedad severa y el 78,1% depresión, cifras significativamente más altas que la media general. Esta brecha de género evidencia que las mujeres que acuden a estos recursos suelen llegar con un deterioro emocional más profundo y problemas afectivos más complejos, lo que demanda una perspectiva de género específica en los procesos de rehabilitación.
Desde la presidencia de la organización, Manuel Muiños subraya que la coexistencia de ambos diagnósticos, conocida técnicamente como patología dual, incrementa la dificultad de la recuperación. La combinación de adicciones con trastornos mentales eleva el riesgo de recaídas y dificulta la integración social del individuo. Por ello, la entidad insiste en que, dado que ambos problemas aparecen juntos en el paciente, resulta ineficiente e incluso contraproducente intentar tratarlos por separado o de forma secuencial.
Uno de los mayores obstáculos identificados es el denominado «síndrome de la puerta equivocada», donde los pacientes son derivados de forma cíclica entre centros de salud mental y centros de adicciones sin recibir una atención integral. Proyecto Hombre defiende su modelo biopsicosocial, que lleva aplicando más de 40 años, como la solución necesaria. Este enfoque utiliza equipos interdisciplinares que combinan medicina, psicología y asistencia social para evitar que el paciente se pierda en un laberinto burocrático y sanitario.
La organización ha lanzado la campaña Hay Proyecto para concienciar sobre la posibilidad de recuperación y la necesidad de una mirada humana que trascienda el diagnóstico. El objetivo es sensibilizar a la sociedad y a las instituciones sobre la urgencia de coordinar mejor los sistemas sanitario y social. Como señala su directora general, Elena Presencio, la meta es ofrecer respuestas completas y adaptadas a la historia de cada persona, reforzando la idea de que pedir ayuda a tiempo es el primer paso hacia una vida estable.