Ha terminado la Conferencia de Presidentes y no me equivoco mucho si digo que lo mejor ha sido el lugar elegido, el palacete cántabro de la Magdalena con una vistas espectaculares en un día frío pero despejado, porque lo demás ha sido…
Veo esta mañana, tan sólo a unos pasos, cruzar al niño que fui y que entonces se preguntaba —locuras de siempre— por qué nadie tenía relojes de sol en sus muñecas. Al fin y al cabo, las horas de sol son las…