La actriz estadounidense Susan Sarandon, reconocida con el Goya Internacional 2026, no solo ha viajado a España para recoger un premio. Ha venido también a lanzar un mensaje. En una rueda de prensa marcada por la emoción, la intérprete quiso destacar el papel de España en el actual contexto internacional, especialmente su posicionamiento respecto a Gaza.
“Venir de un país donde se siente la represión y la censura, y ver el apoyo del presidente a Gaza… es tan importante para nosotros”, afirmó con voz firme. Sus palabras no fueron improvisadas ni superficiales. Reflejaban una preocupación profunda por la situación política y social que, según explicó, atraviesa Estados Unidos.
Sarandon subrayó que la claridad moral y la postura pública de España hacen que muchas personas al otro lado del Atlántico se sientan menos solas. En ese reconocimiento incluyó también a figuras del cine español como Javier Bardem, a quien definió como una voz poderosa y comprometida. Para la actriz, contar con referentes culturales que no temen posicionarse es esencial en tiempos convulsos.
La protagonista de Pena de muerte insistió en que el arte nunca es neutral. “Todas las películas son políticas”, aseguró, desmontando además el tópico de que Hollywood sea mayoritariamente de izquierdas. Según su visión, esa idea es más un mito que una realidad.
Su presencia en la antesala de los Premios Goya en Barcelona se convirtió así en algo más que una cita cultural. Fue también un espacio para reflexionar sobre el poder del cine, la responsabilidad pública y el papel de los artistas en momentos de tensión global.
Durante el encuentro con la prensa, Sarandon no esquivó ninguna pregunta. Consultada por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, respondió con naturalidad e incluso con humor: “Es alto y guapo”, comentó entre risas, antes de añadir que, cuando lo ha visto actuar, ha estado “en el lado correcto de la historia”.
Más allá de la anécdota, su mensaje fue claro. En un contexto difícil como el que, en su opinión, vive actualmente Estados Unidos, observar la postura de otros países ofrece un rayo de esperanza. Para ella, la fortaleza ética mostrada desde España demuestra que todavía es posible defender principios humanitarios sin ambigüedades.
No es la primera vez que la actriz visita la ciudad condal. Ya lo hizo con motivo del BCN Film Fest en 2023 y anteriormente en el Festival de Sitges. Sin embargo, esta ocasión tiene un simbolismo especial. Recibir el Goya Internacional no solo reconoce su trayectoria artística, sino también su trayectoria como figura pública comprometida.
Sarandon dejó claro que el cine puede entretener, emocionar y conmover, pero también puede incomodar y despertar conciencia. En tiempos donde el silencio a veces parece más cómodo que el posicionamiento, ella apuesta por lo contrario: por hablar, por señalar, por no mirar hacia otro lado.
Y quizá ahí reside la clave de sus palabras. No se trata únicamente de política exterior. Se trata de recordar que la cultura tiene impacto. Que las decisiones públicas importan. Y que, cuando alguien alza la voz desde un escenario internacional, puede hacer que miles de personas se sientan un poco menos solas.