Siete de cada 10 mujeres con migraña hormonal no reciben tratamiento personalizado en la actualidad, según ha revelado la encuesta Migraña en mujeres – El Patrón Hormonal Invisible, presentada en el Parlamento Europeo por la Alianza Europea contra la Migraña y el Dolor de Cabeza (EMHA, por sus siglas en inglés).
Con motivo de la celebración del Día Internacional de la Mujer, que se conmemora este domingo, 8 de marzo, la citada organización ha expuesto que Europa tiene una oportunidad clave en el diseño de políticas para abordar las desigualdades en la salud de las mujeres, mientras la Comisión Europea prepara la futura Estrategia de Salud de la Mujer.
Por este motivo, los representantes de la EMHA han acudido a la citada institución comunitaria, en la que han expuesto que un estudio reciente sobre la carga de las cefaleas y la migraña, y sus proyecciones para 2050, indica que, debido a la alta carga de estas enfermedades, es necesario priorizar los dolores de cabeza en las políticas sanitarias globales y asignar los recursos necesarios para reducir este impacto.
En el mismo también se ha divulgado que la migraña es una enfermedad neurológica con un patrón frecuente, invisible y discapacitante, caracterizada por ataques de dolor de cabeza intenso y pulsátil de intensidad moderada a severa. A pesar de la alta prevalencia, ya que afecta hasta un 18% en mujeres, sigue existiendo un infradiagnóstico significativo ya que, de hecho, el estudio revela que el 42% de las personas con resultados positivos en el cribado nunca han recibido un diagnóstico.
Los resultados «muestran una realidad que se ha subestimado durante años: la migraña, especialmente la asociada a los ciclos hormonales, sufre una trivialización que agrava su invisibilidad y dificulta reconocerla clínica e institucionalmente», ha explicado la directora ejecutiva de esta entidad, Elena Ruiz, quien ha pedido su «reconocimiento formal» como «problema de salud que afecta de forma desproporcionada a las mujeres, con el fin de impulsar su inclusión en la Estrategia Europea de Salud Neurológica 2025 y mejorar la atención sanitaria».
Además, se ha constatado que el 66% asocia sus convulsiones con la menstruación y solo el 59% ha hablado alguna vez con un profesional sanitario sobre estos desencadenantes hormonales. En el caso de España, el 24% de los que respondieron afirmaron que, a pesar de la carga de la migraña, no habían visitado a un médico y, de estos, el 70% se automedica.
Los datos «ponen de manifiesto, por tanto, la necesidad de cerrar la brecha diagnóstica y avanzar hacia protocolos de tratamiento individualizados, adaptados a las necesidades de las mujeres a lo largo de toda su vida», ha subrayado, por su parte, la jefa del departamento de Neurología del Hospital Universitario Vall d’Hebron de Barcelona, la doctora Patricia Pozo-Rosich.
A juicio de Pozo-Rosich, «es esencial fortalecer el compromiso político con el reconocimiento del impacto de la migraña en las mujeres, la formación de profesionales sanitarios, la promoción del diagnóstico precoz desde una edad temprana y la garantía de acceso a tratamientos adecuados». Junto a ello, «se necesita más investigación sobre el impacto de las hormonas».
«Necesitamos pasar de un enfoque reactivo a uno más proactivo e individualizado, comenzando pronto con tratamientos eficaces y bien tolerados, para reducir la discapacidad y ralentizar la progresión de la enfermedad», ha finalizado Ruiz.