El Índice de Precios de Consumo (IPC) en España se moderó hasta el 2,3% interanual en marzo, siete décimas por debajo de febrero, según los datos definitivos publicados este jueves por el Instituto Nacional de Estadística (INE). El frenazo inflacionario responde principalmente al abaratamiento de la electricidad, los carburantes y los paquetes turísticos.
La fuerte presencia de precipitaciones durante el mes de marzo redujo el coste de la electricidad y empujó a la baja el grupo de vivienda, cuya tasa interanual pasó del 9,8% al 5,7%. De forma paralela, los carburantes también rebajaron su precio, lo que provocó un descenso del 0,9% en el grupo de transporte.
En el ámbito del ocio y la cultura, la menor subida de precios en los paquetes turísticos respecto al año anterior hizo caer su tasa al -0,3%. La inflación subyacente, que excluye alimentos no elaborados y energía, también se moderó y se sitúa ya en el 2%, el nivel más bajo desde 2021.
Tras meses de escalada, el precio del aceite de oliva muestra un descenso pronunciado: se ha abaratado un 37,9% en los últimos 12 meses. Un alivio significativo para los hogares, que notarán el respiro en el bolsillo
Pese a esta tendencia general de contención, el IPC subió un 0,1% en tasa mensual debido, sobre todo, al aumento de precios en restaurantes, hoteles y en el sector textil, que inicia ya su temporada de primavera-verano con subidas del 2,5%.
Desde el Ministerio de Economía, se destaca que España sigue liderando el crecimiento en la zona euro, al tiempo que se modera la inflación. Un equilibrio que, según apuntan, “refuerza el poder adquisitivo de las familias”.