La Federación Portuguesa de Fútbol ha sancionado a Cristiano Ronaldo con 30 días de suspensión y una multa de 255 euros por irse sin permiso de la concentración de la selección. La decisión la adoptó el lunes su Consejo de Disciplina.
El organismo estimó por completo la acusación contra el delantero. Consideró que cometió una vez, de forma intencionada, la infracción que recoge el artículo 160 de su reglamento disciplinario.
La multa de 255 euros es una sanción accesoria a la suspensión. La federación lo explica en un comunicado difundido a los medios portugueses.
El Consejo de Disciplina había abierto un expediente a Ronaldo tras su marcha. El 10 de octubre le impuso una suspensión provisional, que ahora ha sustituido por la sanción definitiva.
Ronaldo abandonó la concentración el miércoles 30 de septiembre. Estaba molesto con el seleccionador, Jorge Jesus, por lo ocurrido días antes en el partido contra Noruega, el 27 de septiembre. En ese encuentro, el delantero no llegó a jugar, a pesar de que había calentado.
Según la versión del jugador, que expuso en un extenso comunicado, había acordado con el técnico no jugar ese partido. Después, dice, le comunicaron que sí participaría unos 30 minutos. Sostiene que Jesús no cumplió su palabra y que le mantuvo calentando sin darle entrada.
Los 30 días de suspensión no impedirían que Jorge Jesus pueda convocar a Ronaldo en la próxima ventana internacional.
Portugal jugará el 14 de noviembre contra Dinamarca y el 17 de noviembre contra Gales.