¿Por qué nos cuesta tanto dejar el azúcar? Los expertos tienen la respuesta

1 de junio de 2026
1 minuto de lectura

Para reducir su consumo, los expertos recomiendan evitar las prohibiciones absolutas y apostar por cambios progresivos

Muchas personas reconocen sentir una atracción especial por los alimentos dulces. Esa necesidad de recurrir a una galleta, una chocolatina o un refresco en momentos de cansancio, estrés o ansiedad es más común de lo que parece. Aunque la ciencia no considera oficialmente el consumo de azúcar como una adicción comparable a la del alcohol o las drogas, los expertos sí advierten de que ciertos alimentos pueden generar comportamientos muy similares.

La explicación se encuentra en cómo responde nuestro cerebro. Los productos ricos en azúcar, especialmente los ultraprocesados, activan los circuitos de recompensa y generan sensaciones de bienestar que favorecen que queramos repetir la experiencia. Además, muchos de estos alimentos han sido diseñados para resultar extremadamente atractivos al paladar, combinando azúcar, grasas y texturas que potencian el placer.

A esto se suma un factor evolutivo. Durante miles de años, los seres humanos asociaron los alimentos dulces con una fuente rápida de energía y supervivencia. Sin embargo, nuestro organismo sigue funcionando de manera similar en un mundo donde el acceso a productos azucarados es constante y prácticamente ilimitado.

El azúcar oculto y cómo recuperar una relación saludable con la comida

Uno de los mayores problemas actuales es que el azúcar no solo está presente en los dulces evidentes. También aparece en numerosos productos que muchas personas consideran saludables. Yogures de sabores, bebidas vegetales, zumos comerciales, cereales de desayuno, salsas o barritas energéticas pueden contener cantidades importantes de azúcares añadidos.

Los especialistas alertan de que el consumo excesivo puede favorecer el aumento de peso, la diabetes tipo 2, la resistencia a la insulina, problemas cardiovasculares e incluso procesos inflamatorios que afectan a la salud a largo plazo.

Para reducir su consumo, los expertos recomiendan evitar las prohibiciones absolutas y apostar por cambios progresivos. Incrementar la ingesta de proteínas, fibra y grasas saludables ayuda a controlar los antojos de forma natural. También es fundamental dormir bien, gestionar el estrés y aprender a diferenciar el hambre física de la emocional.

La clave no está en eliminar por completo los alimentos dulces, sino en construir hábitos equilibrados que permitan disfrutar de ellos de forma ocasional y consciente, sin que se conviertan en el centro de nuestra alimentación diaria.

No olvides...

Los médicos advierten del riesgo de normalizar anabolizantes y dietas hiperproteicas para ganar músculo

El doctor Rodrigo Santos asegura que las redes sociales y los ‘influencers’ generan expectativas poco realistas sobre el cuerpo y…

Descubren una alternativa más saludable para sustituir la mantequilla y la grasa de palma en la bollería

Uno de los aspectos más destacados de este avance es que permite reducir significativamente la presencia de grasas saturadas, asociadas…

Un orólogo recuerda que la detección precoz a partir de los 50 años es fundamental para diagnosticar el cáncer de próstata

La campaña ‘Que no te pille fuera de juego’ recuerda que anticiparse a los síntomas es vital y que los…

Aumenta la proporción de mujeres con cáncer de pulmón de célula pequeña, según un estudio

El estudio también ha identificado diferencias importantes entre hombres y mujeres en aspectos como la respuesta a los tratamientos, los…