El auge de los problemas biliopancreáticos en un mundo sedentario y envejecido

22 de noviembre de 2024
1 minuto de lectura
Dolor abdominal. / Fuente: Freepik

El problema más común en la vesícula biliar es la formación de piedras (colelitiasis), que afecta al 20% de la población

En España y otras naciones desarrolladas, los problemas biliopancreáticos han aumentado debido a un estilo de vida más sedentario, el envejecimiento poblacional y una dieta rica en grasas. Estas condiciones contribuyen a la obesidad y otros factores de riesgo que afectan la salud del aparato digestivo.

La vesícula biliar, que almacena bilis producida por el hígado, juega un papel crucial en la digestión al liberar bilis durante el proceso digestivo. Según el doctor Ángel Ponferrada Díaz, jefe de la Sección de Aparato Digestivo del Hospital Universitario Infanta Leonor, este órgano es central en la patología biliopancreática, un motivo frecuente de hospitalización.

El problema más común en la vesícula biliar es la formación de piedras (colelitiasis), que afecta al 20% de la población. Estas piedras pueden provocar inflamación (colecistitis), cólicos biliares, obstrucción de las vías biliares y, en casos graves, pancreatitis aguda. Los síntomas incluyen dolor abdominal, náuseas, vómitos y fiebre.

Factores de riesgo asociados

La obesidad, el colesterol alto, el uso de anticonceptivos orales, la edad avanzada y las dietas grasas son factores que incrementan el riesgo de formación de piedras. El colesterol en exceso hace que la bilis se vuelva más espesa, lo que facilita la aparición de estas complicaciones.

Aunque muchas personas con piedras en la vesícula son asintomáticas, si aparecen complicaciones como colecistitis o pancreatitis, se recomienda extirpar la vesícula (colecistectomía). El tratamiento puede incluir antibióticos y analgésicos antes de la cirugía, que suele ser la solución definitiva para evitar recaídas.

Vivir sin vesícula biliar

La extirpación de la vesícula permite llevar una vida normal, aunque las personas intervenidas deben moderar el consumo de grasas, ya que su digestión puede volverse más lenta. En casos raros, pueden experimentar diarrea o náuseas, pero estos efectos son poco frecuentes y manejables.

Los expertos destacan que una dieta sana y equilibrada es clave tanto para prevenir problemas biliopancreáticos como para mantener la salud digestiva tras una intervención quirúrgica.

El aumento de problemas biliopancreáticos refleja cambios sociales como el sedentarismo y la obesidad. Adoptar hábitos saludables y controlar factores de riesgo son esenciales para mitigar el impacto de estas patologías en la población.


Responder

Your email address will not be published.

No olvides...

La revolución robótica llega a la rehabilitación: “Poder volver a caminar cambia la vida del paciente”

Entre las innovaciones más destacadas se encuentra el uso de exoesqueletos de marcha, que permiten a los pacientes ponerse de…

Los expertos alertan de los límites y riesgos reales de la presoterapia: «No es un tratamiento estético definitivo»

Uno de los principales atractivos de estos dispositivos es su supuesto efecto adelgazante, pero los especialistas lo desmienten Profesores de…

El miedo, principal barrera: casi la mitad de las mujeres evita el cribado de cáncer de cérvix

El temor al diagnóstico y las dificultades del día a día siguen alejando a muchas mujeres de una prueba clave…

Meningitis: 259.000 muertes en 2023 y 2,5 millones de contagios en todo el mundo

La OMS advierte que la reducción global de la meningitis sigue siendo insuficiente y urge reforzar vacunación, diagnóstico y acceso…