El tenista español Pablo Carreño puso fin a su participación en el torneo de Dubái después de caer en los octavos de final frente al checo Jiri Lehecka. El asturiano luchó durante más de hora y media, pero terminó cediendo en dos sets, 7-6(6) y 6-4, en un duelo exigente sobre pista dura.
Carreño, que había accedido al cuadro principal desde la fase previa, mostró una versión competitiva y valiente. Supo leer bien el servicio de su rival en el primer parcial y generó oportunidades claras al resto. De hecho, logró romper el saque del checo en dos ocasiones y llegó a disponer de servicio con 5-4 para cerrar la manga.
Sin embargo, en ese momento clave, Lehecka reaccionó con firmeza. Recuperó el ‘break’ y llevó el set a un tie-break muy igualado. Allí, el español demostró carácter al salvar dos bolas de set, pero el checo se mostró más sólido en los puntos decisivos y terminó inclinando la balanza a su favor. Ese golpe anímico marcó el desarrollo posterior del encuentro.
Tras el esfuerzo del primer parcial, el partido cambió de dinámica. Lehecka elevó el nivel con su servicio y redujo al mínimo las opciones de Carreño al resto. El checo, octavo cabeza de serie del torneo, se sintió cómodo en la superficie y apenas concedió espacios.
En la segunda manga, el español tuvo menos oportunidades. Solo pudo sumar tres puntos al resto, un dato que refleja la dificultad para inquietar a su adversario. Lehecka mantuvo una línea de juego constante, agresiva cuando era necesario y firme en los intercambios largos.
Carreño intentó mantenerse dentro del partido con su habitual consistencia desde el fondo de pista. Buscó alargar los peloteos y aprovechar cualquier mínima grieta. Pero el checo no dio margen. Con un único ‘break’ en el momento oportuno, selló el set por 6-4 y certificó su pase a los cuartos de final.
Pese a la derrota, el balance del español en Dubái deja sensaciones positivas. Superó la fase previa y compitió de tú a tú ante un rival que atraviesa un buen momento. En un calendario exigente y sobre una superficie que premia la potencia y el servicio, Carreño mostró actitud y capacidad de reacción.
Ahora, el gijonés centrará su atención en los próximos compromisos del circuito ATP, con la intención de seguir sumando confianza y ritmo competitivo. La temporada es larga y cada torneo ofrece nuevas oportunidades.
En Dubái, el camino terminó antes de lo deseado. Pero el espíritu competitivo de Pablo Carreño volvió a quedar patente en cada punto disputado.