La FIFA ha dado marcha atrás en una de las medidas más criticadas de cara al Mundial de 2026 y permitirá finalmente que los aficionados accedan a los estadios con botellas de agua precintadas durante los partidos que se disputen en Estados Unidos y Canadá.
El anuncio lo realizó este sábado el director de operaciones del organismo, Heimo Schirgi, quien aclaró que los espectadores podrán introducir una botella de plástico blando de hasta 590 mililitros siempre que esté cerrada de fábrica.
La decisión supone un cambio significativo respecto a la política defendida hasta ahora por la FIFA, que había prohibido la entrada de botellas de agua, incluidas las reutilizables vacías, alegando motivos de seguridad y la necesidad de evitar incidentes tanto entre los aficionados como sobre el terreno de juego.
La medida provocó una oleada de críticas durante las últimas semanas. Organizaciones de aficionados y representantes políticos cuestionaron especialmente la obligación práctica de adquirir agua dentro de los recintos, en un torneo que se disputará en pleno verano y en ciudades donde las temperaturas pueden alcanzar niveles muy elevados.
Entre las voces más críticas destacó la alcaldesa de Toronto, Olivia Chow, que calificó la restricción de “pura especulación”, mientras que el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, celebró la rectificación al considerar que nadie debería ver limitada su hidratación por motivos económicos, especialmente tras largas horas de espera bajo altas temperaturas.
También el primer ministro británico, Keir Starmer, había pedido a la FIFA que reconsiderara la prohibición y pensara en los aficionados, calificando la norma como equivocada.
La cuestión del calor se ha convertido en una de las principales preocupaciones organizativas del Mundial de 2026. Diversos expertos han advertido de los riesgos para la salud de jugadores y espectadores debido a las altas temperaturas previstas en varias sedes del torneo.
Ante esta situación, la FIFA trabaja junto a las autoridades locales en medidas complementarias para combatir el calor extremo, entre ellas zonas de sombra, estaciones de hidratación, sistemas de nebulización, ventiladores y espacios de refrigeración para los asistentes.
Por el momento, la organización no ha aclarado si esta flexibilización de las normas se aplicará también a los estadios de México, el tercer país anfitrión del campeonato.