El cierre de la estación de Metro de Sol ha desatado un nuevo enfrentamiento entre el Gobierno central y la Comunidad de Madrid. El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha acusado a Isabel Díaz Ayuso de perjudicar deliberadamente a los usuarios del transporte público después de que la presidenta regional ordenara clausurar las instalaciones por problemas de salubridad relacionados con la acampada por el derecho a la vivienda.
«Es una persona miserable y malvada. Jode a los usuarios del transporte público única y exclusivamente por maldad. Tiene las entrañas negras», ha escrito Puente este viernes en la red social X.
La decisión de cerrar la estación la ha anunciado Ayuso en una entrevista, en la que ha asegurado que la medida respondía a peticiones relacionadas con la prevención de riesgos laborales y de los sindicatos ante las condiciones insalubres detectadas en el entorno de la acampada.
Según fuentes del Gobierno regional, la estación ha cerrado a las 12.15 horas y permanecerá clausurada «hasta nueva orden». La Comunidad de Madrid ha justificado la medida por la necesidad de realizar trabajos urgentes de limpieza después de detectar niveles elevados de amoníaco, que atribuye a la acumulación de orina, excrementos y otros residuos orgánicos. La reapertura queda supeditada a la limpieza de las sustancias acumuladas en los focos de ventilación.
La decisión de Metro contrasta con la adoptada por Cercanías, dependiente de Renfe y del Ministerio que dirige Óscar Puente. La compañía ha confirmado que mantiene abierto el acceso a sus instalaciones de Sol por la entrada conocida popularmente como ‘la ballena’.
Cercanías ha asegurado que no ha detectado problemas de salubridad ni se ha producido ningún incidente relacionado con la acampada que justifique el cierre. Por ello, los trenes seguirán efectuando parada en la estación con normalidad.
La diferencia entre ambas decisiones ha añadido un nuevo elemento de confrontación en torno a la situación que vive el centro de Madrid desde el inicio de la protesta por la vivienda.
Durante su intervención en esRadio, la presidenta madrileña ha defendido el cierre y ha denunciado las consecuencias de la acampada para la actividad comercial de la zona.
«No sabe nadie lo que se está sufriendo en el centro de Madrid», ha afirmado Ayuso, que ha asegurado que los ciudadanos tienen dificultades para ir de compras o acudir a los restaurantes. También ha sostenido que las calles cercanas y los comercios están vacíos porque la gente tiene miedo de acudir a la zona.
La presidenta ha responsabilizado además al Gobierno de Pedro Sánchez de la situación. «Lo que ocurre en Madrid es Pedro Sánchez, que ha decidido que nos va a tener la ciudad reventada, atascada, incómoda porque no soporta que nos vaya bien y porque quiere demostrar la España que nos espera», ha declarado.
El anuncio de Ayuso también ha provocado una respuesta de las organizaciones sindicales. CC.OO., UGT y Solidaridad Obrera han difundido un comunicado en el que niegan haber solicitado el cierre de la estación.
Los sindicatos aseguran que no tenían «noticia alguna de los hechos» hasta que la presidenta hizo pública la decisión, contradiciendo así la referencia de Ayuso a las peticiones sindicales como uno de los motivos de la clausura.
Por su parte, el consejero de Vivienda, Transportes e Infraestructuras, Jorge Rodrigo, ha enviado una carta al delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, para reclamar medidas que permitan acceder a la plaza a los efectivos y equipos necesarios para realizar las labores urgentes de limpieza. En la misiva, ha instado al representante del Ejecutivo central a que actúe para posibilitar esas tareas y ha reclamado el desalojo de la acampada.
El cierre de Metro, la continuidad del servicio de Cercanías y las versiones enfrentadas sobre la intervención de los sindicatos han convertido la situación de Sol en un nuevo foco de disputa política entre las administraciones.