La localidad de Manacor vive horas de conmoción tras un suceso trágico ocurrido de madrugada. Un joven de 18 años ha fallecido después de quedar atrapado bajo los escombros al derrumbarse el techo de la habitación donde dormía. Su hermano, un menor de 12 años, ha resultado herido y permanece ingresado, fuera de peligro, según los servicios sanitarios.
El aviso se recibió alrededor de las 5.12 horas, cuando los servicios de emergencia fueron alertados de un hundimiento en una vivienda situada en la calle Sant Francesc. Al llegar al lugar, los equipos comprobaron que el forjado de una habitación se había desplomado de forma repentina, cayendo sobre el piso inferior y afectando también a otra estancia del inmueble.
Según explicaron los Bomberos de Mallorca, se trataba de un edificio de planta baja y dos alturas. El colapso se produjo en la cubierta plana superior, que cedió y provocó un efecto en cadena dentro de la vivienda. En ese momento, los dos hermanos se encontraban durmiendo, sin posibilidad de reaccionar ante el derrumbe.
Ambos quedaron atrapados entre los restos del techo. Los bomberos trabajaron contrarreloj para liberar a los menores, pero cuando lograron rescatar al joven de 18 años, ya había fallecido. La escena fue especialmente dura para los equipos de emergencia, que confirmaron la gravedad del impacto y la imposibilidad de hacer nada por salvarle la vida.
El hermano menor fue localizado con vida y atendido en el mismo lugar por los profesionales del SAMU 061. Tras una primera valoración, fue trasladado en una ambulancia de Soporte Vital Avanzado al servicio de urgencias de pediatría del Hospital Universitari Son Espases, donde permanece en observación.
Hasta el punto del derrumbe se desplazaron efectivos de los parques de bomberos de Manacor y Llucmajor, junto con técnicos especializados, así como varias ambulancias de soporte vital básico y avanzado. La coordinación entre los distintos cuerpos permitió asegurar la zona y evitar nuevos riesgos estructurales, según Europa Press.
Las autoridades han iniciado una investigación para esclarecer las causas exactas del colapso del techo. Por el momento, no se descarta ninguna hipótesis, desde un fallo estructural hasta el deterioro del inmueble. Técnicos municipales revisarán el edificio para determinar si existen daños adicionales que puedan comprometer la seguridad.
El suceso ha causado una profunda consternación en el vecindario, donde los residentes se despertaron sobresaltados por el ruido del derrumbe y la llegada de los servicios de emergencia. Muchos vecinos han expresado su solidaridad con la familia afectada y su preocupación por el estado de otros edificios antiguos de la zona.
Más allá de la investigación técnica, Manacor afronta ahora el duelo por una vida joven truncada de forma repentina. Una tragedia que recuerda la importancia del mantenimiento de las viviendas y deja una herida abierta en una comunidad aún en shock por lo ocurrido.