Miles de personas participan este sábado en Madrid en la segunda Marcha por la Dignidad, convocada por Sociedad Civil Española (SCE), una plataforma que agrupa a más de 150 asociaciones. La movilización comenzó en la Plaza de Cibeles y finalizará en el Arco de la Victoria, en Moncloa, tras recorrer varias calles del centro de la capital.
La protesta reclama la convocatoria «inmediata» de elecciones generales y denuncia la gestión del Gobierno ante la crisis migratoria de Ceuta. En el manifiesto, los organizadores también piden garantías de que los comicios serán «limpios» y que «no habrá adulteración del censo», aludiendo a lo que califican como una creciente sospecha de posibles irregularidades electorales.
El líder de Vox, Santiago Abascal, ha acusado al Gobierno de no haber solucionado la situación en Ceuta y ha expresado su «desconfianza» ante sus actuaciones. A su juicio, el Ejecutivo «obedece a los intereses de Marruecos» y continúa «promoviendo la invasión migratoria». También ha defendido el retorno a Marruecos de los menores extranjeros que hayan entrado irregularmente en España.
El secretario general del PP, Miguel Tellado, ha criticado igualmente la actuación del Gobierno y ha asegurado que existe una «responsabilidad evidente» en la crisis de Ceuta. Según Tellado, se produjo «una dejación de funciones, una negligencia máxima» porque, ha afirmado, existían informes previos que advertían de lo que podía suceder.
El manifiesto de la marcha incluye además la petición de iniciar en el Congreso el procedimiento previsto en el artículo 102 de la Constitución para juzgar al presidente del Gobierno por «traición y por atentado contra la seguridad del Estado». Los convocantes reclaman asimismo medidas para Ceuta y Melilla, incluida la aplicación del instrumento legal que consideran necesario para la «militarización» de la plaza y la expulsión a Marruecos de quienes califican como «invasores».
La movilización supone la segunda marcha de estas características organizada por SCE este año. La primera tuvo lugar el 23 de mayo en Madrid y fue secundada por PP y Vox; según fuentes de la Delegación del Gobierno, reunió entonces a unas 40.000 personas. Posteriormente, Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal coincidieron también en una concentración celebrada en Cibeles el 2 de septiembre en apoyo a Ceuta tras la llegada de migrantes irregulares a finales de julio.