Comisiones Obreras (CCOO) ha convocado una huelga en el ciclo de Educación Infantil de 0-3 años el 7 de mayo y ha anunciado una manifestación el día 23 del mismo mes frente al Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deporte para protestar contra el «abandono histórico» de este ciclo. Coincide con una convocatoria similar lanzada por CGT.
Una de las principales reclamaciones es la inclusión de este ciclo en el proyecto de Ley de ratios y jornada lectiva. El sindicato critica que, aunque el Gobierno planea reducir el número de alumnos por aula en otras etapas, haya excluido al primer ciclo de infantil. «No puede ser que regule las ratios y las baje, y nos felicitamos por ello, pero en cambio no incluya a esta etapa educativa tan importante», ha lamentado Esperabé, subrayando la incoherencia de dejar fuera a los alumnos más vulnerables.
En el ámbito laboral, CCOO exige a las patronales una reflexión profunda sobre la brecha salarial existente. El sindicato demanda que, de forma progresiva, se igualen las condiciones de quienes trabajan en centros privados con los de titularidad pública, bajo la premisa de que «con las mismas funciones y la misma carga de valor, hemos de tener los mismos salarios». Además, instan a las comunidades autónomas y ayuntamientos a ampliar la oferta de plazas públicas y la figura de la «pareja educativa» en las aulas.
El sindicato también ha puesto el foco en la falta de diversidad de género en el sector, instando al Ministerio a fomentar que más hombres se incorporen a esta profesión. Según la organización, es necesario orientar a los jóvenes varones hacia estos ciclos formativos para alcanzar una paridad real. Esperabé ha sido tajante al respecto: «Solo cuando el 50% de los hombres estén de educadores (…) ese día empezará a funcionar mejor el modelo educativo».
Finalmente, desde la Federación de Servicios a la Ciudadanía se ha denunciado la gran desigualdad entre comunidades autónomas y la falta de recursos para atender la diversidad. Lucho Palazzo, secretario de la federación, advirtió que no se puede garantizar la atención a niños con necesidades especiales sin una oferta de empleo público ambiciosa. «Esto se traduce directamente en una mayor oferta de plazas en las convocatorias de empleo público», concluyó, señalando la necesidad de reclasificar profesionalmente al personal técnico.