El Ministerio de Sanidad ha actualizado los criterios para conceder el alta hospitalaria a los pacientes diagnosticados con hantavirus Andes, una enfermedad poco frecuente pero que requiere una vigilancia exhaustiva debido a sus posibles complicaciones. El objetivo de esta medida es garantizar que las personas afectadas hayan superado la fase activa de la infección antes de regresar a su vida habitual, manteniendo al mismo tiempo un control adecuado sobre su evolución clínica.
Los nuevos protocolos establecen que los pacientes podrán abandonar el hospital una vez hayan alcanzado una recuperación clínica completa. Para ello, deberán permanecer al menos tres días sin síntomas compatibles con la enfermedad y obtener resultados negativos en pruebas PCR realizadas sobre muestras consideradas relevantes para detectar la posible presencia del virus. Estas pruebas deberán realizarse con un intervalo mínimo de 48 horas entre una y otra.
Las autoridades sanitarias han explicado que la presencia de material genético viral en sangre puede mantenerse durante un tiempo incluso después de la recuperación. Por este motivo, los criterios de alta no dependen únicamente de una PCR sanguínea negativa, sino que se centran especialmente en la evolución clínica del paciente y en los resultados obtenidos en otras muestras biológicas más representativas.
Una vez reciban el alta, los pacientes continuarán bajo seguimiento médico durante los seis meses posteriores. Este control incluirá revisiones periódicas para detectar posibles secuelas y comprobar que la recuperación se desarrolla con normalidad. En caso de que aparezcan nuevos síntomas, se activará una valoración médica inmediata.
Además, aquellas personas que mantengan resultados positivos en determinadas pruebas deberán seguir recomendaciones específicas para minimizar cualquier posible riesgo. Entre ellas se encuentran evitar actividades que puedan implicar contacto con sangre y extremar las precauciones en determinadas situaciones hasta obtener resultados favorables.
Por otro lado, los contactos identificados dentro de los protocolos de vigilancia deberán completar el periodo de cuarentena establecido y someterse a las pruebas correspondientes antes de finalizar el seguimiento. Con estas medidas, Sanidad busca reforzar la seguridad, la prevención y el control sanitario ante cualquier posible caso relacionado con el hantavirus.