Los Mossos d’Esquadra han localizado este jueves por la tarde el cuerpo sin vida de un joven que podría ser Jimmy Gracey, el estadounidense de 20 años desaparecido en Barcelona desde el 17 de marzo. El cadáver, aún pendiente de identificación oficial, ha sido hallado en el agua, en la playa del Somorrostro.
El hallazgo se produjo poco antes de las seis de la tarde, cerca de un espigón, donde agentes policiales acordonaron rápidamente la zona. Varios ciudadanos fueron desalojados mientras efectivos de Seguridad Ciudadana custodiaban el lugar, a la espera de la llegada de la policía científica.
Las primeras hipótesis apuntan a un accidente. Fuentes cercanas a la investigación señalan que lo más probable es que el joven cayera al agua de forma accidental, dado que el cuerpo fue encontrado muy próximo a la zona donde se le perdió la pista.
Horas antes del hallazgo, amigos y voluntarios continuaban la búsqueda. Algunos estudiantes, organizados a través de redes sociales, repartían carteles por la ciudad. “Una amiga estuvo bailando con él en Shoko esa noche”, explicaba uno de ellos, destacando que nadie había vuelto a saber de Gracey tras salir del local.
El joven había acudido a la discoteca con un grupo de amigos la noche del 16 de marzo, pero se separó de ellos de madrugada y no regresó al alojamiento donde se hospedaba. Su teléfono móvil fue localizado poco después, y más tarde apareció su cartera flotando en el mar, lo que llevó a centrar la búsqueda en la costa.
Gracey, originario de Elmhurst y estudiante en la Universidad de Alabama, se encontraba de vacaciones en Barcelona y tenía previsto regresar a Estados Unidos en pocos días. Su desaparición activó un amplio dispositivo de búsqueda que ha culminado con este trágico desenlace.